Saturday, March 7, 2009

DESDE BEVERLY HILLS A LA BREA, PASANDO POR LANCE ARMSTRONG

Uf, vaya día más guapo que he pasado hoy. Para empezar, ha amanecido un día de primavera-otoño, que en Los Angeles se confunden las dos cosas: es decir, sol y fresco, con hojarasca correteando por las aceras empujada por el viento. 

Tenía un casting cerca de Beverly Hills, en Wilshire y Westwood, pasado Rodeo Drive, la zona de tiendas de lujo específicamente levantada para el pijerío turistal local e internacional. He tomado el metro de Vermont/Sunset a Vermont/Wilshire y luego el bus express 720, que me ha dejado cerquita de mi destino, el 10866 de Wilshire Boulevard, cuarta planta: total más o menos una hora de viaje para los 16 kilómetros más o menos que hay. El casting ha sido peculiar: cuatro chicos armenio-judíos o así (por sus nombres y su idioma no lo tengo del todo claro). El caso es que están haciendo una peli un tanto curiosa. No creo que me llamen porque me parece que no doy el tipo que quieren, aunque me lo he pasado bien en el casting, que es mi primer objetivo. O sea, que contento. Al salir, y en vista del tiempo que hacía, he decidido volver en bici. "Ando un poco y cuando vea que viene el bus me paro y me monto", he pensado, ya que iba por la misma calle del autobús, Wilshire hacia el este. Y así, a lo tonto, tipi tapa, me he recorrido medio Los Angeles. Curioso ver cómo se delimitan las zonas: la zona de negocios elegante donde estaba, justo al sur de Beverly Hills, un poco más al este entramos en la zona residencial lujosa, con el Wilshire Country Club y su campo de golf justo al lado de la carretera. Yo silbando encima de mi bici de ocho dólares, sin frenos ni piñones, y me pasaban Ferraris, Rolls Royce, antiguedades de los años 20 y 30, BMWs, etc. He diisfrutado enormemente, con el resolete de la tarde, lasai, lasai... He pasado por Rodeo Drive, donde las tiendas estaban medio vacías, aunque siempre hay turistas enmaquilladísimas y rubísimas y beautiful people comprando cosas (Gucci, Bulgari, Versace etc.), haciéndose faciales etc.. "Este no es mi mundo", pensaba mientras pedaleaba. Yo prefiero las rancheras mexicanas y los tacos de pescado o de carne asada que hacen en "California", el modesto restaurancillo de Virgil y Melrose. Aunque si algún día tengo dinero suficiente para comprar en Bulgari seguro que sabré manejarme bien también. Siguiendo hacia el este nos adentramos en una zona opuesta: mujeres obesas de color sacando carros de la compra llenos de bolsas de plástico del supermercado de 99 centavos, algo así como un "Todo a 100" pero que venden de todo, comida incluida, y los productos no superan los 99 centavos de valor. Las antípodas de Rodeo a un par de kilómetros. Lo que es el mundo. 

Pero hemos seguido y otro par de kilómetros al este en Wilshire está el museo LACMA y los campos de alquitrán de La Brea. Así es. La calle y la zona se llaman La Brea porque en ese área, desde tiempos inmemoriales, ha habido campos y vetas naturales  de alquitrán que emana desde las profundidades de la tierra. Todavía hay un lago de alquitrán que la tierra expulsa como si fuera aceita a flor de piel. Y se ven las burbujas y pequeñas explosiones producidas por el metano al ser eructado desde el magma terrestre. Pues justo al lado se erige el Museo de Arte del Condado de Los Angeles o LACMA. Todavía no lo he visto por dentro pero ya tengo planes. Hoy me he dedicado a salsear con la brea y un palo en un charco que había por allí. Qué gozada, todo negra, viscosa. Parecía regalíz líquido. Daban ganas de meterle un lengüetazo. 

Prosiguiendo mi periplo llegamos a Koreatwon (barrio coreano), entrando ya en la zona central de Los Angeles. Y es así: bancos, comercios, iglesias, restaurantes, todo coreano. Se nota que estamos acercándones al centro neurálgico angelino, aunque todavía faltan unos 3 kilómetros para el punto cero. He buscado un restaurante para comer/merendar/cenar (eran las 4:30 de la tarde), pero el que quería estaba cerrado así que me he acercado al metro de Wilshire y Vermont (no quería bicicletear por Vermont hasta mi casa, que es mucha cuesta y tenía puesto el traje de domingo para el casting: zapatos y camisa. 

Y así es como he topado con Lance Armstrong o sus amigos. Cuando he llegado a mi estación (unos 7 minutos, nada), me he encontrado con un barullo de música, un escenario y gente en bicicleta. He preguntado qué pasaba y me he enterado de que Lance Armstrong y su fundación Live Strong (Vive fuerte) habían convocado una marcha ciclista por Sunset Boulevard hasta el Teatro Montalbán para recaudar fondos y generar apoyos en su lucha contra el cáncer. Como hacía fresco, me he lleado a casa a cambiarme de ropa y abrigarme y he vuelto a la concentración justo antes de que saliese Armstrong a hablar. Ha presentado la marcha, ha hablado de su retorno a la bicicleta, de la lucha contra el cáncer. Sunset Boulevard estaba totalmente bloqueado al tráfico, sólo se permitían bicis. Un espectáculo muy bonito ver al atardecer, mientras el sol de ponía, una masa de gente, muchos con camisetas amarillas, enfilar Sunset Boulevard en una recta de varios kilómetros. Yo iba en la cola. Una maravilla, por un día, unos momentos, disfrutar de una carretera amplia, asfaltada para andar en bici sin miedo a los coches, a la gente, a todo lo que se mueve y es un riesgo para el txirrindulari. Son sólo unos 3 kilómetros desde la partida en Sunset/Vermont hasta Hollywood/Vine, donde está el teatro Fernando Montalbán, pero ha sido una gozada; la gente tocando los tiembres, silbando (yo), saludando a los que miraban desde la acera. Y luego el giro a la derecha en Vine, la masa de ciclistas de amarillo...Muy bonito.

Y para acabar, a la vuelta, he coincidido con mi amiga salvadoreña que trabaja en "California". Estaba preparando tacos en una parrilla afuera del local mientras dentro un vaquero cantaba rancheras y corridos mexicanos ante una audiencia de familias latinas celebrando su día de asueto, de disfrute semanal. Esto no tenía nada que ver con Rodeo Drive ni Beverly Hills. Dos mundos en la misma ciudad. Yo me quedo con el olor de la parrilla y el sonido de esos bafles de feria.  

Y nada, de allí a casa. Un café, una madalena de postre y a prepararme para el corto de mañana. 

Lo dicho, un buen día.

Friday, March 6, 2009

Cuentos desde Los Angeles

Aquí sigo, sí. Ando con el blogging un poco deslabazado, pero
p'alante. Tampoco sé muy bien cuanta gente más allá de los dedos de
media mano lee este blog así que supongo que tampoco habrá legiones de
lectores mordiéndose las uñas a la espera de mi próximo capítulo (los
que leeis esto, si dejais un comentarillo por lo menos para saber si
merece la pena seguir escribiendo, os lo agradecería. Puede ser
anónimo (pero sin insultos eh!).

Pues nada, el miércoles rodé un spot de Little Caesars Pizza, lo que
hace el tercer spot desde Octubre, creo. No está mal. Nos tuvimos que
vestir de reporteros años 50, con traje de franela, chaleco, sombreo
de ala ancha, en fin, tipo Humphrey Bogart. Yo estaba que no me
reconocía de majo. Me gusté mogollón. Pozí. Me tocaba hacer de locutor
de radio dando noticias urgentísimas delante de un magnífico micrófono
de época. Moló y encima practiqué mi habla hiper rápida. Por lo demás,
este domingo tengo un cortillo estudiantil muy majete. Voy de prota, y
es una historia muy bonita. Luego tengo varias otras cosas en el
candelero pero no digo más para no gafar. Si salen ya contaré (a mi
mismo igual porque no sé si lo leerá nadie. Joder, me río solo
pensando en esto).

Hablando de reporteros, estas dos semanas he cubierto tres partidos de
la NBA para Eurosport. Ha sido una experiencia bonita, aunque bastante
cansada también. He tenido la curiosidad de hablar con gente como
Kareem Abdul Jabbar, Phil Jackson, Steve Nash, Kobe Bryant, los
Gasoles, Ray Allen, Craig Sager (super reportero de la TNT, muy famoso
aquí), etc. En fin. Afortunadamente yo ya tenía experiencia con gente
famosa, incluso trabajando —o jugando—con ellos y lo tomo con bastante
normalidad, pero la verdad es que un poco impone. Sobre todo porque
entras en el vestuario y es como invadir su espacio, su intimidad, y
corta un poco. También, por supuesto, por su altura. Porque tratar de
hablar con Shaquille O'Neal es como hablar con la Muralla China: sabes
que está ahí porque ves una masa enorme ante ti y sobre ti, pero e
dolor de la tortículis por mirar para arriba dificulta bastante la
conversación. Y es complicado hablar con un ombligo. Veremos si
hacemos más. Ya os contaré.

Aquí la crisis también es de poner los pelos de punta. Es bastante
flipante. Pero hay que mantener el tono positivo. Respiramos, luego
podemos vivir.

Abrazaos desde LA.

Sunday, February 22, 2009

OSCARS

Mi segunda noche Oscar en Los Angeles. Espectacular, como la primera.
Fiestorro en casa de Peter y Ossie, con una comida espectacular, tres
pantallas gigantes, ultrasonido y...todo precioso. Me ha parecido
menos emotivo que el año pasado. O igual es que me siento más cínico
que el año pasado. De todos modos, me ha encantado ver la entrega del
premio al mejor protagonista masculino, con esos cinco monstruos en el
escenario. Pero ha habido bastantes momentos anticlimáticos, como el
premio a Heath Ledger, o el premio a Penélope. Por lo menos nadie se
lo esperaba, y eso ha roto un poco el hielo, lo cual me gusta. La
fiesta con Slumdog, un poco excesiva. Hollywood, como muchas otras
veces, premia el efecto sobre la profundidad. Me gusta la película,
pero no creo que sea para tanto como la han puesto. Auque tampoco he
visto las demás, así que no puedo hablar con total certeza. Me parece
a mi que todo está un poco, o muy, preparado. Como el concurso de
mates de la NBA, vamos. Falsorro.

Wednesday, February 18, 2009

ALCATRAZ

Hoy he estado en el presidio de Alcatraz. No porque me hayan
arrestado, no. El presidio se cerró en 1963 y ahora pertenece a la red
de Parques Nacionales.

Es impresionante estar en aquellos corredores, aquellas celdas donde
viviero criminales tan famosos como Al Capone (y más impresionante
pensar en todos esos nombres anónimos que pasaron por esa trituradora
de almas). Arribando en el ferry he intentado imaginar lo que podía
sentir el preso que llegaba a la isla con una condena de años ante sí.
Las posibilidades de escapar eran nulas; ni siquiera le quedaba la
fantasía de hacerlo —aunque lograse salir de los muros tenía luego un
foso de más de dos kilómetros de aguas heladas hasta la costa más
cercana—. A pesar de todo, tres presos escaparon en 1962 en una fuga
increible. Nunca se supo más de ellos; probablemente murieron ahogados.

Impresionante estar en el comedor, o ver las diminutas celdas. Los
corredores. La celdas de castigo. Y las incongruencias de los sistemas
legales. Cualquier disidencia se pagaba caramente en la isla. Pero
entre las reglas del manual penitenciario había una que establecía que
los presos podían coger toda la comida que quisieran, y debían comer toda la
que cogieran. Los presos comían lo mismo que los carceleros, y la
prisión tenía fama de tener muy buena comida. Tenían hasta radio en
las celdas, con auriculares privados. Pero eso era el único "lujo".
Las dimensiones eran de 3x1,5x2,13. Un camastro, un retrete, un
fregaderín y una sillita y mesita de hierro adosadas a la pared. De
temblar. El penal funcionó desde 1934 hasta 1963. Desde mediados del
siglo XIX hasta 1933 fue una guarnición militar. Y antes que eso hubo
un fuerte español, ya que San Francisco delimitaba el punto más
norteño del imperio español hasta la independencia de México en 1822.
Bonito día hoy en SanFran. Está claro que estoy en forma, porque he
subido y bajado cuestas a tutiplén (he caminado desde el apartamento
hasta el ferry, casi dos horas de caminata cuesta arriba, cuesta
abajo). Buena sudada. La vuelta en tranvía de cable traido desde Milán.
Efectivamente, parte de la flotilla de tranvías está importada de
Italia, tranvías usados con las señales e incluso publicidades
italianas. Curioso. Mola San Francisco.

Monday, February 16, 2009

CURIOSIDADES: SERIE II

. Bajando por la calle Haight hacia Market, en el hermoso San
Francisco, me cruzo con un hombre dándole un paseo a su cacatúa.
. Llego a Chinatown y sonrió desde dentro. Las imágenes de la vida de
siempre, despojadas del plástico y la asepsia enajenantes de Los
Angeles: mujeres haciendo la compra; pollos descuartizados al peso;
carne y pescado; pastelerías con dulces caseros chinos.
. Antes de llegar me paro a observar a un grupo de jugadores de
ajedrez en mitad de la calle, como en Washington Square Park en Nueva
York. En un momento dado movían tan rápido las piezas que parecía pin-
pon. Impresionante.
. Preciosa la arquitectura de esta ciudad. Unas casas hermosísimas, de
madera, altas, elegantes, de colores. Todavía no he montado en el
funicular, aunque sí en el Metro. Muy curioso. Sólo admite monedas. Si
no tienes monedas, la llevas claras.
. Otra cosa curiosa: varios trenes de diferentes líneas paran en la
misma vía, a diferentes horas. Pero son curiosos los vagones. Casi
parece que vas en un funicular.
. Trivia. Las Naciones Unidas se constituyeron en San Francisco en
1945 antes de mudarse a Nueva York.

To be continued.

CRÓNIk (NBA-DPRTIVA) DSD HOLLYWOOD

 Cuando Jack Nicholson me miró a los ojos desde detrás de sus gafas oscuras y con voz rasposa me preguntó a ver quién era yo, simplemente le miré a los ojos y le sonreí mientras le extendía el bloc y el bolígrafo para que me firmara el autógrafo. Total, aunque se lo dijera le iba a sonar a chino. Aprovechando la coyuntura podía haberle hecho algún comentario sobre sus amados Lakers, pero no creo que le hubiese hecho demasiada gracia; a pesar de su amabilidad en aquella noche del estreno de The Bucket List, no me dio la impresión de que a Jack le guste el vacile, aunque sea de buen rollo. Mejor dejarlo corto y dulce.

Como corto y dulce puede haber sido el sueño de Phil Jackson, KB24, PauGa y los suyos. La lesión de Andrew Bynum ha dejado a la Lakers Nation temblando un año más, y quienes hace poco se las prometían muy felices, incluso postulando a Bynum como candidato al All-Star de Phoenix, ahora temen que tampoco este año levantarán el trofeo de manos de Mr. David Stern. Bill Plaschke, el experto NBA del LA Times, escribía hace unos días: "Me da pánico pensar [que la lesión de Bynum les haya costado a los Lakers el campeonato]. Si nos basamos en la historia más reciente, los Lakers no lograrán sobreponerse a esta lesión". Sinceramente, creo que no es para tanto. Bynum tienen muchas papeletas para retornar antes de los play-offs y los Lakers poseen una fortaleza mental mucho mayor que hace un año. Además, Gasol está perfectamente integrado en el club y anda que se sale; Odom tiene que ganarse un nuevo contrato; Farmar y Vujacic son un año más veteranos  y Ariza está dando —y dará—muchísimo jugo. Ah, y un tal Kobe Bryant lleva grabada la palabra "Revancha" en su frente desde el 17 de junio de 2008 por la noche. Don't worry, Bill. Las palizas que les han dado a Boston y Cleveland muestran que el equipo sabe lo que se trae entre manos. Hay esperanza. Sigamos soñando.

Los que realmente necesitan esperanza de la buena son los Clippers de Dunleavy (¿por qué hablar de los Clippers, que ni pinchan ni cortan?, se preguntará alguien. Ésta es una de las obligaciones —y placeres, por qué no—derivadas de ser corresponsal en Los Ángeles). A pesar del vapuleo a los Grizzlies la semana pasada, con récord de triples, no está claro que el quinto equipo profesional angelino en orden de entusiasmo generado (Dodgers, béisbol; Kings, hockey hielo; Galaxy, fútbol) vaya a escapar de la mediocridad de aquí a fin de año. Mimbres tiene, lo que falta por ver es dirección y unidad de propósito. Es cierto que los nuevos fichajes Davis, Camby y Randolph han estado lesionados. Y ahora se han visto algunas señales de vida. Aunque la demanda de Elgin Baylor al propietario Sterling acusándolo de racismo durante sus 22 años de trabajo en el club (por qué aguantó 22 años si su jefe era un racista suscita sorpresa), promete afectar al equipo, ahora y en el futuro.

Mientras esperamos al Big One (o sea Ello, o el padre de todos los seísmos que, según dicen, algún día nos caerá a los que habitamos sobre la falla californiana de San Andrés) y el gobernador Arnaldo Schwarzenegger lucha contra el terremoto económico que asola al estado como un Terminator cualquiera, el deporte profesional sigue siendo uno de los refugios preferidos para el escapismo existencial. Gracias a Dios por el invento de la bola. Ahora llega lo mejor de la temporada: All-Star NBA en Phoenix y segunda mitad del curso regular; torneo de la NCAA y comienzo de las Grandes Ligas de béisbol.

Además, lo bueno que tiene Los Ángeles es que la realidad diaria sobrepasa con mucho a la ficción y hay material de cotilleo a tutiplén: los Dodgers le ofrecen 25 millones de dólares por un año al bateador dominicano Manny Ramírez y éste dice que no; David Beckham está (ba) dispuesto a decir adiós a los Galaxy y a renunciar a 50 millones por temporada para quedarse en Milán; Charles Barkley no sabemos si volverá a los platós de TNT, se irá de crupier a Las Vegas o empezará a preparar su candidatura a gobernador de Alabama; una mujer con seis hijos se implanta un puñado de embriones y pare otros ocho churumbeles para completar el equivalente a una plantilla de basket con entrenadores incluidos. Y Steven Spielberg es incapaz de encontrar financiación para sus películas. ¿Es que estamos locos?

Por cierto, todavía guardo la firma de Jack. Nunca me ha gustado pedir autógrafos, pero éste era especial. Después de todo estamos en Hollywood, el reino del papel couché, la dictadura de la sonrisa profidén y las cárceles doradas. Por eso, nunca está de más llevar en el bolsillo el karma de alguien que logró romper sus barrotes (mentales) y volar sobre el nido del cuco.

 

 

 

 

Sunday, February 15, 2009

CURIOSIDADES: SERIE DE

Escribo desde San Francisco, adonde he venido a pasar unos días
haciendo un intercambio apartamental con un chico que vive aquí. Él se
ha ido a mi apto en Los Angeles y yo he venido al suyo en Sanfran.
Acabo de llegar y aparte de que llueve con rabia, todo de cine; el
chaval me ha parecido muy majo, me acabo de tomar un café con leche y
la música del cafeto me gusta.

El caso es que creo que voy a empezar una serie de curiosidades. Por
ejemplo:

. La azafata del avión LA-SF llevaba pantalón corto y calcetines con
ligas.
. En la parada de la lanzadera Metro-Aeropuerto había un japonés
fumando. Y en vez de echar la ceniza al suelo tenía una cajita tipo
mechero donde la iba depositando.
. En el aeropuerto me he topado con una mujer china que me ha seguido
prácticamente hasta que me ido. Y le he debido caer bien porque quería
que me casara con ella. (Si le he entendido bien del todo porque
parecíamos Toro Sentado y Caballo Loco hablando).
. ¿Aguien ha notado que cada vez colocan los urinarios públicos más
arriba? Antes meaba para abajo y ahora casi tengo que hacer una
elipsis como cuando Epi encendió el pebetero olímpico en Barcelona 92
con la flecha aquella.
. ¿Por qué no ponen más abajo los secadores de papel de los váteres
públicos? Siempre hay que levantar las manos mientras el agua se
escurre hacia los brazos. ¿Tanto cuesta colocarlos a nivel de la
cintura, por ejemplo? ¿Quién piensa estas cosas?
. Pensándolo bien, a lo mejor están al nivel de la cintura. De un tío
de 2 metros, claro, lo cual concordaría con que los urinarios se me
queden altos también. O la estatuta media del mundo ha subido 15 cms
en los últimos 10 años o los diseñadores de estas cosas son jugadores
retirados de la NBA. Digo yo.
. ¿Alguien sabe por qué las cabinas de Telfónica están siempre al
bordecín de la acera, al lado de la carretera en vez de más al
interior? ¿Y además, siempre en la esquina con más tráfico de la zona?
Ya puede haber dos aceras, una más tranquila y otra más ruidosa que la
cabineta estará siempre en la ruidosa ¿Es otra táctica de los
telefónicos para joder al cliente o está pensado así para que no
oigamos nada y sigamos metiendo monedas hasta que nos entre tanta mala
ostia que rompamos el auricular contra la máquina? Lo dicho, ¿quién
piensa estas cosas?
. Vivo en el barrio de Los Feliz. Aparte de la incongruencia artículo-
adjetivo, si venís por aquí nunca digais Los Feliz como suena. No os
entendería nadie. Aquí se pronuncia. Lahs Filas. Tomad nota. A mi me
costó saber qué coño decían.
Hollywood Boulevard y el paseo de las estrellas está considerado como
una zona cutre y medio putiférica de la ciudad. Claro que muchos de
los que lo consideran así son los que viven aislados de la ciudad en
esos barrios residenciales abotargados y desprovistos de alma.
. Dicho esto, estoy de acuerdo en que Hollywood Blvd tampoco es la
alegría (urbanística) de la huerta. Pero esto es Hollywood. Para ver
algo de contenido social, verdaderamente coherente y estéticamente
impactante hay que ir a ver alguna peli.
. Siempre que no sean "Saw" ni "Los Piratas del Caribe", claro.
. El domingo que viene dan los Oscar y no me han invitado. No lo
comprendo.
. Casi siempre, cuando le hablo en español a una persona mexicana me
responden en inglés. Muchas veces hasta dos y tres veces. O A) hablo
español fatal o B) en México hay muchos sordos.
. Descartad la opción B) de arriba. Y añadir la opción C) hablo inglés
fatal. Le acabo de decir algo a una usamericana sentada al lado mío en
el cafeto y tampoco me ha entendido. Y por tres veces me ha
respondido; Ein? Ein? Ein? (En inglés, pero eso ¿Ein?). Esto es
California, amigos.
. Continuará...