que hay alguien que lee esto. Y gracias por tus palabras, siempre de
apoyo. Eres un amigo.
Y lo del puñado de dólares, pues nada especial. Me ha venido a la
cabeza. Clint Eastwood. Hollywood, la búsqueda de El Dorado y cómo
para muchos todo se queda en chapado en oro.
Últimamente me toca reflexionar sobre el papel del dinero en las
relaciones, la superficialidad de las mismas, y el aislamiento tan
enorme en que vive la inmensa mayoría de las personas aquí (me temo
que es una enfermedad epidémica que llega al resto del mundo
occidental). Porque aislamiento no es sólo estar solo, "aislado".
Tiene que ver con una filosofía, consciente o inconsciente que nos
impregna. Es la filosofía dominante la del individualismo y la
individualidad. Eso, que históricamente tiene un componente muy
potente y liberador respecto a instituciones que en el pasado (y
todavía ahora en muchos casos) han canalizado mecanismos de
socialización restrictivos y opresores (Iglesias, familia) tiene, por
otro lado, un elemento pernicioso en cuanto que el individuo se ve,
voluntaria o involuntariamente, desvinculado del entorno social para
contribuir activamente a su felicidad y realización. Un ejemplo:
mientras que en otras culturas el tratamiento y la curación de las
enfermedades mentales se ven activados con la participación y el apoyo
de un entorno comunitario (amigos, barrio, familia —aquí la
institución funcionaría de forma positiva—), en la sociedad
occidental, y en EEUU como su ejemplo primario, al enfermo mental no
se le ve en un contexto social, sino como producto y resultado de sus
propios condicionantes, tanto biológicos como biográficos. La
solución, la curación (si es que se busca, ya que muchas veces sólo se
trata de paliar síntomas) pasa por la medicación, el internamiento, el
trabajo personal. Pero la participación comunitaria no forma parte del
eje de apoyo al paciente. Las tasas de enfermedades mentales son mucho
mayores en los países occidentales que en los económicamente menos
ricos. Y las curaciones son menores en aquellos que en estos.
Lo penoso en este caso, como en muchos otros, es que en los países
europeos estamos recorriendo el mismo camino que ha recorrido este
país cuando aquí ya están de vuelta. Están comenzando a explorar
perspectivas que nosotros allí teníamos hace cuarenta años y que hemos
trocado por la "modernidad" que venía de USA. Ellos vuelven y nosotros
vamos...para tener que volver atrás dentro de diez años otra vez. Otro
ejemplo: alguno se acordará de cuando las botellas de leche y de coca-
cola de vidrio se retornaban a la tienda a cambio de 10 céntimos o dos
reales o lo que fuera. Estábamos reciclando sin saber que lo hacíamos.
Luego llegó el plástico en todo y ahora nos cuesta Dios y ayuda
"reciclar" el vidrio: el plástico sigue siendo rey. Al final
volveremos al vidrio y a reciclarlo, pero habremos generado en el
camino trillones de basura plástica para tener que desandar un camino
que ya conocíamos.
En fin. Reflexiones de viernes noche.