Mi segunda noche Oscar en Los Angeles. Espectacular, como la primera.
Fiestorro en casa de Peter y Ossie, con una comida espectacular, tres
pantallas gigantes, ultrasonido y...todo precioso. Me ha parecido
menos emotivo que el año pasado. O igual es que me siento más cínico
que el año pasado. De todos modos, me ha encantado ver la entrega del
premio al mejor protagonista masculino, con esos cinco monstruos en el
escenario. Pero ha habido bastantes momentos anticlimáticos, como el
premio a Heath Ledger, o el premio a Penélope. Por lo menos nadie se
lo esperaba, y eso ha roto un poco el hielo, lo cual me gusta. La
fiesta con Slumdog, un poco excesiva. Hollywood, como muchas otras
veces, premia el efecto sobre la profundidad. Me gusta la película,
pero no creo que sea para tanto como la han puesto. Auque tampoco he
visto las demás, así que no puedo hablar con total certeza. Me parece
a mi que todo está un poco, o muy, preparado. Como el concurso de
mates de la NBA, vamos. Falsorro.
Sunday, February 22, 2009
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