autobús:
Hay una cola de ocho. Después de media hora y seis clientes...
Llega uno de Nueva York: "Un machiatto doble, café Sunstream, Honduras
con poca leche, desnatada, no muy caliente y con un churrito de
vainilla de Colombia y un poco de canela". ¿"De la India?" "No, de Sri
Lanka". "¿Algo más?"."No, gracias". "4.35 por favor." "Ok."
El siguiente, uno de Los Angeles: "Hola, qué tal, ¡que bonita gorra
llevas! ¿Me puedes poner un hipercafé latte venti de Sumatra Oriental
tirando hacia Java con leche de soja y espuma, en taza para quedarme,
con un churretete de vainilla y un poco de azúcar moreno espolvoreado.
Bien caliente y con pajita, por favorcete cómo me gusta la música que
teneis puesta." "Son 6.50". "Uy, no sé que he hecho con la American
Express. Tomáis Visa? Si. "Uy, aquí está. Qué susto, pensaba que la
había dejado en el veterinario. Bueno, hasta luego. ¡Que tengas un día
fantástico!"
Finalmente, uno de Zumarraga: "Hola. Un café pequeño, descafeinado,
sin nada por favor". "¿Lo quiere con punch entero o medio punch?"
"¿Ein??" "Que si medio punch o entero". "Pff. Lo normal, joé". (Tic,
toc, tic, toc, tic, toc, pasan los segundos, minutos, el autobús ya ha
pasado... tic toc, tic toc. Burbuja de mosqueo sobre la cabeza...
brrbrbr). "¿Cuánto es?". ¿Quiere algo más? ¿Un brownie de chocolate sin grasa y salvado de avena, un donut sin agujero y relleno de crema de papaya con vitaminas Z, B17 y peróxido de zinc? Tic toc, tic toc, tic toc. "¡¿?!No. Que cuanto es". "¿Que seguro que no quiere
nada? A lo mejor tiene hambre". "Si tuviera hambre se lo habría pedido
sin esperar a que me lo dijera usted, ¿no?". "OK, OK, no es pare ponerse
así: 3.85. Oiga, que seguro que no quiere na...? (Mirada revirada del cliente. Le sudan las palmas de las manos aunque no se vean). Ok, Ok. Aquí tiene su cambio. Que tenga un gran, gran día". "Gracias. Usted también". Tic toc, tic toc. A esperar al siguiente bus:
"Punch entero o medio punch... pfff."
País.