La última vez que hablo en Radio Segura sobre baloncesto, sobre
experiencias, anécdotas. Sobre BASKET, con mayúsculas. Difícil de
creer. Se me hace muy raro y me da pena. Pena de verdad. En día de despedidas surrealistas, Michael Jackson, Farraw
Fawcett, se va Basketaldia. No es lo mismo, pero es igual. Y desde la distancia el vacío se amplifica...Recuerdo
escuchar la voz de Josean Saiz por la radio estando yo de vacaciones
en Zumarraga de mis andanzas usamericanas; sus comentarios precisos,
eruditos, directos. Y pensaba: "este tío sabe de basket y, sobre todo,
sabe de la NBA". Y pensé: "tengo que conocerle". Lo que me sorprendió
fue su apertura, sus ganas de conocer a alguien que le llamaba a
botepronto para hablar de la NBA y decirle que si quería algo, él
estaba en Nueva York para colaborar. Los primeros programas, el relato de
Aiken, las presentaciones del bertsolari, "Doctor J está en casa", y
las manazas de Laphonso Ellis o la sesión de tiros libres con Reggie
Slater, momentos narrados y vividos en compañía de amigos.
Inolvidable. Y últimamente el periplo Gasol en Lakers, las finales,
Howard y Olajowun, García y Edgar, qué pena que los Knicks no fueran
parte del debate por su ausencia permanente, ¿eh Josean? Las miradas al
reloj del móvil esperando la hora de entra en antena; la atención de amigos y familia; las conversaciones con Sergio, un campeón y gran animador de mis periplos, las despedidas de los amigos y padres. Qué placer, que alivio poder acercarme con la voz a la gente querida y tan lejana. Siempre me sorprendió la capacidad de Josean de traer al programa gente tan importante en el mundo del basket, gente cercana y gente conocedora. Dudo que haya programa en toda España que pudiese igualar la profundidad, variedad y detalle de los temas tratados. Eso sí, siempre basket. Y a mí, en especial, lo que me hacía disfrutar era el basket NBA. Las horas se hacían segundos y los minutos horas los viernes noche. Ritual permanente, posibilidad constante, un caramelo en la mochila para los momentos de soledad en Nueva York o Los Ángeles. Gracias por el ofrecimiento y la oportunidad, por el puente que he podido cruzar todos estos viernes. Josean has hecho un programa magnífico y durante largo tiempo. Chapeau.
experiencias, anécdotas. Sobre BASKET, con mayúsculas. Difícil de
creer. Se me hace muy raro y me da pena. Pena de verdad. En día de despedidas surrealistas, Michael Jackson, Farraw
Fawcett, se va Basketaldia. No es lo mismo, pero es igual. Y desde la distancia el vacío se amplifica...Recuerdo
escuchar la voz de Josean Saiz por la radio estando yo de vacaciones
en Zumarraga de mis andanzas usamericanas; sus comentarios precisos,
eruditos, directos. Y pensaba: "este tío sabe de basket y, sobre todo,
sabe de la NBA". Y pensé: "tengo que conocerle". Lo que me sorprendió
fue su apertura, sus ganas de conocer a alguien que le llamaba a
botepronto para hablar de la NBA y decirle que si quería algo, él
estaba en Nueva York para colaborar. Los primeros programas, el relato de
Aiken, las presentaciones del bertsolari, "Doctor J está en casa", y
las manazas de Laphonso Ellis o la sesión de tiros libres con Reggie
Slater, momentos narrados y vividos en compañía de amigos.
Inolvidable. Y últimamente el periplo Gasol en Lakers, las finales,
Howard y Olajowun, García y Edgar, qué pena que los Knicks no fueran
parte del debate por su ausencia permanente, ¿eh Josean? Las miradas al
reloj del móvil esperando la hora de entra en antena; la atención de amigos y familia; las conversaciones con Sergio, un campeón y gran animador de mis periplos, las despedidas de los amigos y padres. Qué placer, que alivio poder acercarme con la voz a la gente querida y tan lejana. Siempre me sorprendió la capacidad de Josean de traer al programa gente tan importante en el mundo del basket, gente cercana y gente conocedora. Dudo que haya programa en toda España que pudiese igualar la profundidad, variedad y detalle de los temas tratados. Eso sí, siempre basket. Y a mí, en especial, lo que me hacía disfrutar era el basket NBA. Las horas se hacían segundos y los minutos horas los viernes noche. Ritual permanente, posibilidad constante, un caramelo en la mochila para los momentos de soledad en Nueva York o Los Ángeles. Gracias por el ofrecimiento y la oportunidad, por el puente que he podido cruzar todos estos viernes. Josean has hecho un programa magnífico y durante largo tiempo. Chapeau.
Se te echará mucho de menos. Mucha suerte en lo siguiente. Ojalá que alguna vez vuelva la NBA a la radio de nuestras vidas.