Todos conocemos la señal de Hollywood, en las colinas. Muchos quieren subir hasta allí cuando vienen a LA, pero no se puede. Está en medio de una zona protegida y no se permite el acceso, especialmente después de que hubiera gente que se subiese a una de las letras para tirarse y suicidarse. Cuando se construyó, en 1929, la señal tenía 4,000 bombillas y no se llamaba Hollywood, sino Hollywoodland. Para 1939 todas las bombillas habían sido robadas (igual que en el tunel del bidegorri de Zumarraga a Azkoitia). En 1949 la Cámara de Comercio de Hollywood asumió la responsabilidad de su cuidado y se cargó el "land" de Hollywood. En la foto, la señal vista desde mi humilde txoza.
Friday, February 29, 2008
Sunday, February 24, 2008
OSCAR
Entrada al Teatro Kodak, donde se desarrolló la entrega de los Oscar 2008
¡Vaya noche! Ha sido una experiencia única y espectacular, por lo menos desde el punto de vista emotivo. ¡No, no he estado en la ceremonia! Pero he estado muy cerca por varios motivos. Uno, porque he estado en una fiesta excelente con unas pantallas gigantes y un sonido espectacular que me han hecho sentirme dentro de la sala, además de que la comida y la bebida han sido de lujo (hemos llevado un par de botellas de cava). El discurso de Bardem me ha tocado y me ha dejado tocado por emotivo y hermoso. Un sueño, seguro, hecho realidad. Felicidades para él y para todos los pedazos de artistazos que han ganado y para todos aquellos que estando nominados no han ganado (Casey Affleck y Julian Schnabel, por ejemplo, que han hecho un trabajo sensacional). Y felicidades también a todos los actores y artistas que sacrifican su dinero, su tiempo y su vida para crear belleza y hacer el mundo más habitable a través de su creatividad y honestidad. Como ha dicho alguien, desde 1929 se han hecho miles y miles, quizás millones de películas, peros sólo 80 han merecido el premio de los Oscar como mejor film. Eso es un honor descomunal, pero no quiere decir que todas las demás no sean tesoros o que no recojan el esfuerzo, trabajo, dedicación, sueños y enorme talento de miles de profesionales. Todos ellos merecen el reconocimiento, por eso el discurso de Bardem es emotivo, porque así lo ha reconocido él en cuanto a los actores. Y a eso hay que añadir los directores, escritores, productores y técnicos. Mucho trabajo, sudor, lágrimas y, en muchos casos sangre, tras el telón final de cada film. Acabar una película y estrenarla es, en la mayoría de los casos, una heroicidad. No tendría que serlo, pero lo es, especialmente en muchos países, y no sólo en los supuestamente menos desarrollados. Así pues, gracias por los momentos a Jon Stewart, Javier Bardem, D.D Lewis, Robert Boyle (98 años y décadas como director artístico), Gil Cates (el productor de la ceremonia) y a todos los demás que han participado en este maravilloso evento. Que algún día pueda disfrutarlo aún más de cerca.Y para poner la guinda en el pastel la ganadora del Oscar al mejor vestuario por Elizabeth, la Edad de Oro, Alexandra Byrne es la misma que trabajó conmigo y mi vestuario en El Jardín del Edén, en junio del 2007, peli en la que tengo un pequeño papel (sí, pequeño) y espero que se estrene este año. Cuando le he visto ir hacia el escenario no podía creerlo. ¡He trabajado con alguien que ha ganado un Oscar (y varias nominaciones, me acabo de enterar)! Puf, me parece increíble. Pero es cierto. Así que "palante"
O sea, que estoy muy contento. Porque además era una mujer encantadora. Muchas felicidades también para ella. Y a ver si vuelvo a trabajar con ella—sería buena señal.
Bueno, laster arte. Eta ondo pasa!
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