Friday, March 28, 2008
TELENOVELATRIX
Un pequeño anticipo de un posting que quiero colocar en los próximos días con las últimas situaciones que me ha tocado sufrir —y en algún caso— disfrutar estos días. De momento, hoy he rodado mi primera telenovela en otro idioma diferente del euskera (Goenkalejira). "Secretos" es una telenovela popular en LA para el mercado hispano. Vaya aventura. Mucha tela que contar, pero de lo mejor ha sido una de las actrices principales (bueno, creo que es de las principales). Cielos, qué diva. Colombiana. Una pedorra de calibre 45. Telenovelatrix. Aunque también podría llamarla Siliconatrix. Continuará.
Monday, March 24, 2008
LLAMAR A LA POLICIA
Es lo que he tenido que hacer para que los vecinos de arriba me dejaran dormir. Son las 3:30 de la mañana y sin pegar ojo. Arriba hay un petardo que se cree que estó es un dormitorio de universidad y se pega unas juergas con sus colegas majas. Voces, gritos, movimiento de mobiliario como si estuvieran esquiando, etc. Y eso sin contar con los conciertos de piano de su hermana a todas las horas del día. O sea, hasta los güevos. Total que después de mandarles mensajes, llamar por teléfono (buzón de voz repleto), etc., he subido a la 1:40 a ver si paraban. Me abre un pavo de 1.85, y tres perros me saltan encima. El pavo no dice nada, mientras que yo trato de defenderme de los chuchos. No estaban en plan violento (lo que faltaba!) pero no dejaba de ser un coñazo saltándome todos encima, como si yo fuera la mamá loba. Mientras, el tío sin decir nada, con cara de estupor alcohólico. Le pido que a ver si paran de meter tanto ruido, que tengo la habitación justo debajo y que no se puede dormir. El tío no responde, sólo menea la cabeza como el muñeco colgante del parabrís de un Seat 850. Al final va de enrollao y me pregunta de dónde soy. "Spain", le replico con muy pocas ganas de entra en juegos de cheli guay. "Hola, tío, joder", me dice en español y me da la mano. Y así quedamos, pensando yo que iba a responder con civilidad a lo que yo le había dicho. Nipadios. Todo igual. Me pongo tapones, igual. Al final, he cogido y he llamado a la policía, algo que nunca había hecho por una cuestión de estas, pero es que me tienen hartos y me figuraba que un topetazo con el LAPD probablemente les imponga más respeto que "hola, tío, joder".
Al poco se han presentado dos, un tipo duro y alto (poli malo) y una chica bajita, hispana (poli buena). El duro me miraba con cara un poco aviesa y me hablaba con una actitud bastente altiva (igual les he fastidiado la hora del donut y el café). Les he explicado la situación con todo detalle y han subido para hablar con el elemento de arriba. Luego han bajado para decirme que les ha dicho que se iba ya a dormir. ¡Pues ya era hora!, les digo. Antes, el poli duro me había preguntado cómo me apellido. Cuando le digo: "Zaldua", hace un gesto como diciendo, "¿ein?", y le mira a su compañera para que le tradujera. Ella me repite, "¿Saldua?". Sí, digo. Vale, colegas, estamos en la misma página.
Y así ha sido mi primera experiencia, y espero que la última, con el Departamento de Policía de Los Angeles, LAPD.
En otro orden de cosas, me he pillado un catarro de pecho. Otro. El estrés por el piso...y el puñetero aire acondicionado (y el cambio de temperaturas, que está haciendo un calor agostino).
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