p'alante. Tampoco sé muy bien cuanta gente más allá de los dedos de
media mano lee este blog así que supongo que tampoco habrá legiones de
lectores mordiéndose las uñas a la espera de mi próximo capítulo (los
que leeis esto, si dejais un comentarillo por lo menos para saber si
merece la pena seguir escribiendo, os lo agradecería. Puede ser
anónimo (pero sin insultos eh!).
Pues nada, el miércoles rodé un spot de Little Caesars Pizza, lo que
hace el tercer spot desde Octubre, creo. No está mal. Nos tuvimos que
vestir de reporteros años 50, con traje de franela, chaleco, sombreo
de ala ancha, en fin, tipo Humphrey Bogart. Yo estaba que no me
reconocía de majo. Me gusté mogollón. Pozí. Me tocaba hacer de locutor
de radio dando noticias urgentísimas delante de un magnífico micrófono
de época. Moló y encima practiqué mi habla hiper rápida. Por lo demás,
este domingo tengo un cortillo estudiantil muy majete. Voy de prota, y
es una historia muy bonita. Luego tengo varias otras cosas en el
candelero pero no digo más para no gafar. Si salen ya contaré (a mi
mismo igual porque no sé si lo leerá nadie. Joder, me río solo
pensando en esto).
Hablando de reporteros, estas dos semanas he cubierto tres partidos de
la NBA para Eurosport. Ha sido una experiencia bonita, aunque bastante
cansada también. He tenido la curiosidad de hablar con gente como
Kareem Abdul Jabbar, Phil Jackson, Steve Nash, Kobe Bryant, los
Gasoles, Ray Allen, Craig Sager (super reportero de la TNT, muy famoso
aquí), etc. En fin. Afortunadamente yo ya tenía experiencia con gente
famosa, incluso trabajando —o jugando—con ellos y lo tomo con bastante
normalidad, pero la verdad es que un poco impone. Sobre todo porque
entras en el vestuario y es como invadir su espacio, su intimidad, y
corta un poco. También, por supuesto, por su altura. Porque tratar de
hablar con Shaquille O'Neal es como hablar con la Muralla China: sabes
que está ahí porque ves una masa enorme ante ti y sobre ti, pero e
dolor de la tortículis por mirar para arriba dificulta bastante la
conversación. Y es complicado hablar con un ombligo. Veremos si
hacemos más. Ya os contaré.
Aquí la crisis también es de poner los pelos de punta. Es bastante
flipante. Pero hay que mantener el tono positivo. Respiramos, luego
podemos vivir.
Abrazaos desde LA.
1 comment:
Abrazos desde Beasain para tí Enrique. Porqué se te comprende y entiende que para escribir lujazos como tus artículos de Eurosport no vale con irse de paseo por la playa; y si bien en un principio dan envidia, no por ello dejamos de saber que nosotros no es que tubieramos un poco de apuro, sino que nuestro tartamudeo haría la conversación inviable. Así que, no te menosprecies y sientete reconocido y admirado.
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