Thursday, October 15, 2009

CÓMO LLUEVE

Cómo en Euskadi. Hemos pasado cuatro días que parecía el Goierri
profundo esto. O sea, que como en casa.

Como en casa menos en el plano logístico, porque allí, al estar en
casa de mis padres, todo lo doméstico lo tengo hecho, pero aquí ha
sido llegar y tener diez mil fuegos que apagar —o que encender—. Por
ejemplo, no tenía gas, por lo que la compañía local ha tardado una
semana en darme servicio. Resultado: una semana sin agua caliente,
cocina ni calefacción. Además me andan cambiando la instalación
eléctrica, o sea que sin luz en la habitación. La puerta del garage
está cascada y los asientos del coche se despedazan. La radio funciona
sólo cuando está caliente —a su capricho, por supuesto. Y el
retrovisor de un lado brilla por su ausencia. Pero bien, el motor
funciona de maravilla (cruzo los dedos). Sumando pequeños problemas
técnicos, los mensajes de texto de mi móvil no les llegan a mis amigos
y los de ellos tampoco me llegan a mi. Afortunadamente tengo Internet —
menos ETB, cuya retransmisión no se ve, a pesar de que se lo he dicho
repetidas veces—.
En fin, todo esto en plan chascarrillo de buen humor. Ya empieza a
salir el sol y hace un atardecer precioso. Me voy a ver la película
"Nashville" de Robert Altman. Mañana Reservoir Dogs de Tarantinovitch.
Y hace un par de semanas se estrenó en el Sci-Fi Channel la peli Open
Graves, con mi debut televisivo en un canal nacional estadounidense.
Papel pequeño pero profundo. La paradoja es que la peli se rodó en
Bizkaia.

Bueno banda (a ver si os animais alguno a dejar un comentario, para
que sepa que no escribo al vacío). Agur.

Monday, October 12, 2009

DE VUELTA EN LOS ANGELES

Aquí estamos, de vuelta tras mi periplo casero, que ha estado muy
bien. Me ha servido para desconectar, pensar y recargar pilas. En su
punto, como un buen bacalao al pil-pil.

El aterrizaje, después de un viaje largo, largo, largo, está siendo
bastante bueno. De momento me lo tomo con calma porque el "choque
cultural" sigue siendo importante. Comer y dormir, aspectos
fundamentales de la recuperación. Aunque ayer domingo ya me di un
voltio por Chinatown. Entré en un templo budista muy chulo (parecía
una frutería de tanta fruta fresca que había en ofrenda) y me dieron
de comer gratis. Efectivamente, todos los domingos y fiestas de
guardar dan de comer gratuitamente a cualquiera que se acerque. Yo lo
hice por curiosidad, porque no es habitual ver una mesa alargada tipo
sociedad con gente comiendo en mitad de un templo, por muy budista o
muy en Los Ángeles que esté. Cuando pregunté a las mujeres que estaban
sirviendo (unas mamás chinas) me dijeron que si quería comer y, claro,
puestos a ello no me pude negar. Desde luego no era el Subijana chino,
pero entró bien el papeíllo. Bonita experiencia.

Y hoy me he entrevistado con un manager que me ha prometido que me va
ayudar en mi carrera. Como no cobra, salvo comisión por los curros que
me consiga, no hay nada que perder así que le he dicho que p'alante.
Me ha parecido un tío con bastantes ganas de funcionar bien; puede que
sea puro espeech. Pero si el no se lo curra no gana, así que una
cierta garantía de que va a esforzarse si hay. Veremos.

Tenía un rodaje para este sábado pero se ha pospuesto hasta el
siguiente —creo, porque el que llega el calendario o fuma mucho porro,
o tiene principio de Alzheimer de lo despistado que anda. Veremos
también si al final es el sábado u otro día.

Y poco más. Una cosa buena es que el coche me arrancó a la primera,
que no es poco. Ahora habrá que lavarlo, que el pobre parece un
sintecho sobre ruedas de tanto polvo que se ha acumulado sobre el capó
y bajo el capó.

Laster arte.