Monday, January 5, 2009

UN POQUITO DE NBA

Aprovechando mi estancia en Nueva York-Nueva Jersey, el pasado viernes
me acerqué con mi amigo Pete a ver a los Nets de NJ contra los Hawks
de Atlanta. Menos mal que llevamos los binoculares que, si no, lo de
"ver" habría sido más metafórico que literal —sin contar con que las
lentillas se me nublan a veces. Tenía ganas de ver a Atlanta porque el
año pasado casi eliminan a los futuros campeones Celtics y tienen un
equipo joven y muy atlético. Lo de los Nets es como comerte un pastel
del día anterior; cabe la posibilidad de que todavía esté rico pero lo
normal es que esté seco y deslucido, o sea que en fin. El comienzo del
partido, bueno, la primera mitad, validó mi imagen pastelera del
equipo en que fueron patéticos. Incapaces, entre muchas otras cosas,
de anotar en un contraataque de tres contra uno, meter una canasta en
siete intentos, atrapar un rebote en tropecientos minutos o levantar
el brazo para oponerse al tiro de su oponente. Tan malos eran que su
entrenador se hizo expulsar para intentar dar un revulsivo al equipo:
"Oye, arbitrillo, que eres más malo que mis jugadores, que ya es
decir", supongo que le soltó al árbitro. Técnica. "Joder, ¿me pitas una técnica por decir eso? Yo
pensaba que me ibas a expulsar directamente. "¡Échame ya y acabo
antes, hombre!" Doble técnica. Expulsión reglamentaria. "Ya era hora,
tronco. A ver si estos zotes se despiertan ahora", le dijo según se
iba por el túnel de vestuarios.

Para hacerse una idea de lo malos que fueron la primera parte los
Netskis: abajo de 17, quedan 4 segundos y tienen la posesión. Sacan de
banda, se la roban, el de Atlanta lanza el balón desde su campo y mete
un triple. Fin del primer tiempo y abajo de 20. Precioso. Hasta el
Fuenlabarada les gana a los Nets esa primera parte. Y el Ricoh Manresa así,
así. El Bruesa no problem. Y el Tau les mete 25 de diferencia. Fijo.
Malos, pero malos. El caso es que la chavalada se despertó en la segunda parte. El coach expulsado, Frank, debió de leerles alguna cartilla porque empezaron "en fuego" y acabaron remontando los 20 de ventaja hasta forzar la prórroga. La segunda parte sí fue de nivel NBA, con canastas y jugadas brillantes, tanto en ataque como en defensa. Pero el virus del calcetín sudado sigue vivo en el club de los Nets y, por mucho que lo intenten, la inercia perdedora es muy fuerte. Por eso su base Devin Harris se empeñó en regalar el balón a Atlanta, echar ladrillos de kilo y medio, botar la bola en su pie para que cayera fuera de banda, hacer bandejas de lado a lado del tablero (o sea, sin oler el aro), etc. Afortunadamente, la única estrella que tienen los Nets, Vince Carter, estuvo al nivel  exigible al final y después de otra cagada al hacer un saque de banda a falta de 5 segundos en la prórroga y casi perder el balón, lanzó un mortero desde 10 metros sobre la bocina y la coló. Victoria Nets. Un final muy eNeBAero, que se agradece. Al final se nos quedó un poco cara de tontos porque después de todos los esfuerzos que hicieron para perder, acabaron metiendo un supertriple para la victoria. Alegría como rara. Pero bueno, ganaron y siguen ahí, dando guerra hasta que se desfonden del todo (o fichen a algún pivot o base decente y sean un equipo de verdad). En cómputo general muy bien porque, además, me lo estoy pasando de cine con esta familia amiga, que son una gozada. Eso sí, comiendo como un ceporro. En LA empezará a cuidarme. Ejem.