Saturday, January 24, 2009

MALIBU

Imágenes de las playas de Malibú, donde fui a pasar el día el domingo
pasado. Mi primer día playero en un año. Me alquilé un coche y me
escapé, que ya era tiempo. Precioso día fue.

Tuesday, January 20, 2009

BARACK OBAMA

Día grande hoy en Estados Unidos. Desde luego se respiraba festivo y
la gente se veía más sonriente por la calle. Parece mentira y para
alguna gente esto no es creíble ni perceptible, pero es así: los
cambios históricos, sólamente por configurarse, pueden alterar la
actitud de millones de personas, de países enteros. Luego ese cambio
tiene que plasmarse porque mañana todo el mundo tiene que ir a
trabajar, o a buscar trabajo, o a pelearse la hipoteca o algún
hospital que le ha cobrado de más; o cualquiera de las miles de cosas
que conforman nuestras rutinas diarias. Pero los sentimientos, las
sensaciones cuentan. Y mucho. El liderazgo cuenta. Las actitudes
cuentan. Las palabras cuentan, vaya si cuentan. Mucha gente entró en
depresión cuando Bush renovó hace cuatro años. Esa gente ya no tiene
que ir a terapia o escaparse del país, como hicieron algunos y otros
pensaron. Obama es simplemente un hombre, con todas sus limitaciones,
y milagros no va a hacer. Pero como en todos los órdenes colectivos de
la vida, las personas buscamos líderes, dirigentes buenos que nos
inspiren y que inspiren confianza. Nadie quiere que el capitán del
equipo de fútbol sea el más quejica o el que se tira en el área en
cuanto el defensa le sopla al cuello; nadie quiere que el que organiza
una partida de montaña sea el que se escapa delante de todos para
llegar antes; nadie quiere un jefe en el trabajo que nos eche la
bronca sin respeto, o delante de los compañeros. Nadie quiere a un
dirigente que pierde la calma a la mínima de cambio, o que ve enemigos
en cada esquina. Y desde luego no en tiempos de crisis. Por eso Obama
ha generado este movimiento, no solo en USA, sino en todo el mundo.
Porque la gente está hambrienta de dirigentes que destilen calma,
educación, respeto, inteligencia, trabajo y buenas intenciones.
Veremos lo que pasa. No va a ser un camino de rosas; yo ha he notado
una cosa que me ha decepcionado. Pero hay que mantener la confianza,
al menos un margen suficiente. Nadie es perfecto y él no lo va a ser.
Con que sea honrado consigo mismo, me conformo.