Saturday, July 19, 2008
MI TRABAJO EN "SECRETOS"
telenovela SECRETOS.
LA SAL DEL MAR Y MAMMA MIA
gran experiencia. Muy duro físicamente porque exigió correr, caídas,
sumergirse en el mar con las olas golpeando contra las rocas y las
rocas contra la piel...todo el día al sol, caminar sobre cientos de
metros de rocas con todo el equipo, enfundarse en unos uniformes y
botas terribles para los pies. En fin, una experiencia nueva, exigente
(menos mal que estoy en una forma excelente) y muy enriquecedora. El
primer día rodamos en La Piedra, que es una playa de Malibú. Playa
larga, virgen, divididad en varias zonas, algunas terriblemente
agrestes y rocosas, llenas de algas. Después de trasladar todo el
equipo a pelo por todas esta zona a pleno sol californiano, rodamos en
una cueva en la playa en la que las olas entraban golpeando con una
fuerza enorme. Hubo que hacer todo con eficacia porque la marea subía
y nos podía pillar en la cueva y dejarnos sin salida. Se me quedaron
las piernas como el malillot de la montaña del Tour de Francia,
moradas, con heridas, de todos los golpes que me di contra las rocas.
Hubo dos situaciones potencialmente muy peligrosas cuando la balsa que
sacábamos volcó por una ola muy grande y se llevó por delante a mi
compañero de rodaje que cayó al agua y la ola le llevó contra una gran
roca; finalmente no la alcanzó por muy poco. En otra toma, la balsa
volvió a volcar y la ola la arrstró contra mi, y la balsa me llevó
contra las rocas también, aunque pude hacer una maniobra y conseguir
que fuera la balsa la que golpeara primero. ¡Uf!
Casi lo más bonito fue al final de todo. No habíamos comido
practicamente nada en todo el día y al acabar subimos (otra vez las
playas, las rocas, las algas con millones de moscas, la marea subiendo
y dejándonos casi sin sitio para pasar, una gran cuesta de tierra al
final) al parking. Allí hay unas mesas de merendero y nos dimos un
homenaje de comida delicioso. Antes un medio catering nos había traído
el material pero lo habían dejado allí hasta el final del rodaje del
día. Después del agua, de los golpes, del rodaje, del trasiego
durísimo, del solazo, de todo, estar allí sentados, al atardecer, con
el mar al fondo, abajo, los arbustos alrededor, el solillo bajando por
el horizonte y el cielo azul arriba, fue un regalo. Y la comida, kebab
de pollo con taboule, arroz y un pan de pita riquísimo, estuvo de
chuparse los codos.
Y así acabó el primer día de rodaje. Luego hubo otro para mi (el
domingo) y otros dos para el equipo, pero este fue el más interesante
y delicioso. Ahora hay que ver cómo queda la película. El director ha
puesto mucho de su bolsillo y de su esfuerzo y se merece que salga
bien. Está en su mano ahora con la edición, música etc. Seguiremos
hablando.
¡Ah!, se me olvidaba. Ayer noche vi la película Mamma Mía, basada en
las canciones de ABBA. Ya hay un musical, que tuve la fortuna de ver
en Nueva York con Jon y Tami y me encantó. Y la peli de ayer fue como
un chute de energía y vida. Absolutamente maravillosa. Si os gustó
ABBA, la recomiendo 100%. Desde que empezó hasta que salí del cine no
paré de reir y de emocionarme. Los 9 dólares mejos gastados —junto a
los 8 de mi superbici— en muchísimo tiempo. Una película que hace
honor al cine. Una obra de arte.