Friday, February 13, 2009

MAINTAIN, WE GOTTA MAINTAIN!

Eso es lo que le decía Bernie Bickerstaff a Dikembe Mutombo el año
1993 antes del entrenamiento. Los Denver Nuggets habían descalabrado a
los Seattle Supersonics de Detleff Schrempff, Payton and Co. la noche
anterior en su caminio hacia la mayor derrota de la historia en los
playoffs de la NBA y los Nuggets se preparaban para jugar el quinto y
definitivo partido en Seattle. Bickerstaff apareció con un vaso de
café mientras los jugadores se estiraban. El ambiente era serio,
profesional; Mutombo estaba sentado en el banco más bajo de la grada
corrediza, y yo husmeaba por allí antes de ir a clase de Economía
Internacional o Política del Medio Oriente, no me acuerdo muy bien.
"Maintain, we gotta maintain" (Mantener, tenemos que mantener),
repetía Bickerstaff dirigiéndose hacia Mutombo. Se refería a la
intensidad, la concentración. No se podían relajar. Había sido una
temporada larga y emocionante. Los Nuggets habían entrado en los
playoffs aferrándose a la última posición como un alpinista se agarra
a la escala que le separa del abismo. Y ahora estaban a punto de
eliminar al mejor equipo de toda la temporada y máximo favorito para
el título. Los Nuggets habían pasado de ser el peor equipo de la liga
un par de años antes a ser un club divertido de ver, estimulante...y
muy peligroso. Ellis, Williams, Abdul-Rauf, Pack, Slater, Rogers,
Mutombo, el otro Willimas, el luego malogrado Bison Dele...Un equipo
hambriento, sin nada que perder. Nadie daba un duro por ellos y
estaban a punto de dar la sorpresa. Nunca lo hubieran imaginado, o
quizás ellos sí, pero nadie de la liga ni de su entorno. De todos
modos, una cosa era oler el éxito y otra atraparlo. No se podía perder
la concentración. Faltaba lo más difícil. Por eso el entrenador llegó
aquel día y no dijo nada especialmente motivador, ni pasional, ni
repartió grandes disertaciones técnicas. Tan sólo una cosa muy
sencilla, y tan difícil: "Maintain, we gotta maintain".

Me ha venido esto a la cabeza hoy reflexionando sobre mi aventura
angelina. En este año y poco que llevo aquí la experiencia se parece
más a una montaña rusa que a la Ruta 66 de la películas; más una
travesía del desierto que un paseo por la playa; más una triatlón de
montaña que al Camino de Santiago. No es que yo esté a punto de
eliminar a ningún equipo de élite ni haya llegado al umbral de la
sorpresa mundial. Pero sí percibo esa sensación de superación de
obstáculos y la aparición de nuevos. Todos los días un reto, por lo
menos, como los plátanos de Canarias. Y muchas veces suena en el
cerebro la voz de la renuncia, la que dice que no merece la pena y que
es mejor parar, volver, irse. ¿A dónde? No lo sabe, pero parar. Luego
surge otra voz, un eco: "Maintain, you gotta maintain". El éxito no
está asgurado, pero si hemos llegado hasta aquí, vamos a apurar un
poco más el esfuerzo. Vamos a mantener un poco más. A ver hasta dónde.
No conocemos nuestros límites. Un poco más. Maintain. Maintain.

Mutombo y los suyos eliminaron a Seattle en un partido memorable que
acabó con Dik tumbado en el suelo, llorando con un balón entre las
manos. Posteriormente los Nuggets estuvieron a punto de eliminar a Utah
Jazz, a quienes llevaron al límite de 7 partidos en una eliminatoria
memorable que me dejó recueros increíbles. Nuggets no ganó el título,
pero llegó a lo máximo de su capacidad e incluso la superó. Al fin y al cabo, eso es el
éxito. Mantengamos. Un poco más. 

EL DIOS DE LA LLUVIA LLUEVE SOBRE LA

Tomo prestado el encabezamiento de un magnífico libro de Laszlo
Passuth titulado "El Dios de la lluvia llora sobre México". Trata
sobre la conquista española del imperio Azteca. Lo leí varias veces
cuando era niño y preadolescente y me cautivó. Es allí donde aprendí
algunas de las estupideces que hacen los pueblos conquistadores cuando
invaden otros lugares: por ejemplo, antes de entrar en batalla la
tropa de Cortés contra los nativos, para dar legalidad a la masacre
que se iba a propiciar (no porque los españoles fueran más violentos o
crueles, sino simplemente porque tenían mejores espadas y lanzas
(hierro), tenían armas de fuego y caballos. (Hay otro libro excelente
que se titula "Pistolas, gérmenes y acero" donde básicamente se
explica la historia de las conquistas y dominaciones de unos pueblos
sobre otros en función de la posesión y uso de avances técnicos como
el acero y la pólvora, además de los estragos producidos por las
bacterias). Pues bien, antes de batallar, Cortés enviaba a un notario
(¡que notable institución española, esta del notariado!) al frente a
que les leyese a los aztecas, toltecas, ixmecas, etc. que estaban bajo
dominio del rey de España y que depusieran su actitud belicosa. Les
instaba a dejarse conquistar, básicamente. Y lo hacía en latín. Tócate
los.

El libro tiene muchas otras cosas hermosas que me encandilaron, como
la historia de amor entre Cortés y Malinalli o Malinche, la intérprete-
amante. No sé hasta que punto lo que cuenta está documentado
fehacientemente (¡toma notario!) y hasta qué punto llega la
imaginación creativa de Passuth. Pero me gustó.

No es que esto tenga nada que ver con Los Ángeles en este día 13 de
febrero del año 2009, a las 2:55 de la tarde, hora local, y en pleno
uso de mis facultades mentales. Salvo el relativamente peculiar hecho
de que esté lloviendo a mares. Y cuando he mirado por la ventana del
balcón a mi pobre limonero deshojado en su batalla contra el agua, me
ha venido a la cabeza el querido tomo de mi niñez.

Doy fe.

Los Angeles, 13 de febrero de 2009.
14:58. Hora local.

Firmado,

El supraescrito.

Wednesday, February 4, 2009

SOBRE LA PALABRA Y EL SILENCIO

El silencio y la palabra. Bienes preciosos, que no siempre preciados.
Las palabras importan. Y el silencio también. Hay quien dice que las
palabras no matan, que no hacen daño. Algunos dicen esto como defensa,
para intentar protegerse de la metralla escupida por las 
palabras que ellos dicen no tener potencial destructivo. Paradoja. Otros
usan la frase para decretarse inmunidad ante los efectos hirientes de
su propio discurso. ¿Cobardía? ¿Inconsciencia? ¿Malicia? Paradoja.
Porque si no fueran conscientes de que la palabra produce efecto, no
la utilizarían. Porque la utilizan para herir (hacer daño), o la
utilizan para aliviarse (buen bálsamo). Las palabras importan, y mucho.

Y el silencio importa tanto como la palabra. Sin embargo, qué poco y
qué mal lo utilizamos. Cuando tenemos que callar, hablamos, gritamos,
mentimos, insultamos o nos excusamos. Cuando tenemos que decir algo,
comunicar, compartir, expresar, animar, apreciar, reconocer, callamos.
¿Por qué tal desajuste? Somos como imanes de polos iguales que nunca
llegan a unirse. Muchas personas nunca acaban de encontrar ese
equilibrio, esa paz que permite decir lo verdadero y callar lo falso.
O revelar lo falso y callar lo verdadero. Conflicto. Será éste el sino
humano. La búsqueda de la imperfección consciente y la aceptación del
cuadrado de cinco lados. Mirada al espejo. Con esto ya habremos dado un paso existencial hacia la felicidad. Luego queda el viaje exterior, con velas desplegadas, corazón en la mano y programa de 12 pasos. Pero esto ya es más difícil.

Qué valioso es el silencio empleado en su punto, como el aderezo de sal
a una comida. Qué corrosivo es cuando no se sabe manejar. Por ignorancia o por incompetencia. Peor aún, por arrogancia. Igual que las palabras. Qué instrumentos tan sencillos, tan hermosos. Qué regalos. Y tan torpemente manejados. ¿Quién dijo que el ser humano es inteligente? Me pido una dosis de humildad para compartir.

Friday, January 30, 2009

BELLVUE PARK

Así se llama el parque donde he empezado a ir a jugar a basket. Tiene
una cancha cubierta con parqué y unas canastas al aire libre. Hay
también mesas donde los fines de semana acuden familias, la mayoría
latinas, a pasar el día. Es un parqué muy "popular".

No me queda cerca de casa y voy ne mi superbici de $8; tengo que bajar
por Santa Monica, casi hasta Melrose y luego girar a la izquierda por
Marathon y subir una pendiente de un 13% de desnivel. Normalmente hay
chavales filipinos y latinos jugando. El nivel no es demasiado alto,
afortunadamente para mi, pero sí lo suficiente para echar unos
partidos disputados y bastante decentes de calida. A pesar del
pinchazo en la espalda y el tirón que arrastro en el gemelo hoy he
vuelto a sentir sensaciones como las que tenía en Brooklyn, metiendo
mis tiritos "catch and shoot" desde la esquina, reboteando y
batiéndome el cobre. Lo mejor es que he empezado esta rutina de basket
casi todos los días, y me noto mucho mejor física y moralmente. Vamos
bien.

Sunday, January 25, 2009

PELEANDO

Ando con el blog un poco desdibujado. Tras el empuje del comienzo del año llevo un par de semanas con la cabeza en preocupaciones relativamente poco productivas, pero reales. Muchas veces he oido, y he dicho, la frase esa de que de todo se aprende y que no hay experiencia de la que no se pueda aprender algo positivo. Lo sigo creyendo, pero no es óbice para que uno se harte de tanto aprender y de tan poco vivir la experiencia. Serán fases, pero... Y como no tengo ganas de seguir por vertientes menos alegres, pero me apetece comunicar algo —y recordar tiempo mejores, que los hubo y los habrá, garantizado— ahí va un extracto de una poesía-reflexión que se me ocurrió en NY. 



ES LA VIDA SIN MÁS

Me vienen a la mente esas gentes que utilizan la guerra,

la sangre inocente,

como instrumento estético para justificar sus vidas,

para amparar su pobreza.

Porque la vida, en todo su misterio, no deja de ser bella.

Es una enorme y fantástica obra de arte.

No pasan mas catástrofes ahora que hace 100 años;

simplemente, hay televisión


¿Quién fue el imbécil que inventó el asesinato político? 

Me gustan las quimeras. Sí. Adoro la palabra.

Me hace sentir el susurro de unos labios dulces y sensuales

al pronunciar

lentamente

Qui…me…ra…

El amor y el arte nacen del seno de las quimeras.

También pueden nacer de un helado de fresa

del sudor de un parto,

de una ola,

de un funeral,

de un paseo por Coney Island al atardecer.


¿Y qué me importa si no hablas mi lengua, cuando hablas mi idioma?

Veo hombres con bebés caminando por 7th Avenue, Brooklyn.

Algunos son amigos, otros no. Es lo normal.

El sol sale y se pone.

En primavera brotan las flores y

en verano nos creemos inmortales.

Es la vida, sin más. 

Saturday, January 24, 2009

MALIBU

Imágenes de las playas de Malibú, donde fui a pasar el día el domingo
pasado. Mi primer día playero en un año. Me alquilé un coche y me
escapé, que ya era tiempo. Precioso día fue.

Tuesday, January 20, 2009

BARACK OBAMA

Día grande hoy en Estados Unidos. Desde luego se respiraba festivo y
la gente se veía más sonriente por la calle. Parece mentira y para
alguna gente esto no es creíble ni perceptible, pero es así: los
cambios históricos, sólamente por configurarse, pueden alterar la
actitud de millones de personas, de países enteros. Luego ese cambio
tiene que plasmarse porque mañana todo el mundo tiene que ir a
trabajar, o a buscar trabajo, o a pelearse la hipoteca o algún
hospital que le ha cobrado de más; o cualquiera de las miles de cosas
que conforman nuestras rutinas diarias. Pero los sentimientos, las
sensaciones cuentan. Y mucho. El liderazgo cuenta. Las actitudes
cuentan. Las palabras cuentan, vaya si cuentan. Mucha gente entró en
depresión cuando Bush renovó hace cuatro años. Esa gente ya no tiene
que ir a terapia o escaparse del país, como hicieron algunos y otros
pensaron. Obama es simplemente un hombre, con todas sus limitaciones,
y milagros no va a hacer. Pero como en todos los órdenes colectivos de
la vida, las personas buscamos líderes, dirigentes buenos que nos
inspiren y que inspiren confianza. Nadie quiere que el capitán del
equipo de fútbol sea el más quejica o el que se tira en el área en
cuanto el defensa le sopla al cuello; nadie quiere que el que organiza
una partida de montaña sea el que se escapa delante de todos para
llegar antes; nadie quiere un jefe en el trabajo que nos eche la
bronca sin respeto, o delante de los compañeros. Nadie quiere a un
dirigente que pierde la calma a la mínima de cambio, o que ve enemigos
en cada esquina. Y desde luego no en tiempos de crisis. Por eso Obama
ha generado este movimiento, no solo en USA, sino en todo el mundo.
Porque la gente está hambrienta de dirigentes que destilen calma,
educación, respeto, inteligencia, trabajo y buenas intenciones.
Veremos lo que pasa. No va a ser un camino de rosas; yo ha he notado
una cosa que me ha decepcionado. Pero hay que mantener la confianza,
al menos un margen suficiente. Nadie es perfecto y él no lo va a ser.
Con que sea honrado consigo mismo, me conformo.