Friday, April 11, 2008

LOS ANGELES TAMBIEN TIENE TXISTE

O UNA COSA O LA OTRA: EN LA VIDA, TODO NO SE PUEDE

Vuelve un hombre a casa del trabajo, cansado, entumecido, irritado
después de una semana aciaga en el trabajo.
Sólo quiere una cervecita, una ducha, descansar y charlar
relajadamente con su esposa. Al entrar en casa se da cuenta de que hay
alguien desconocido en casa. Ve un zapato de su mujer en una esquina,
una media colgando del ficus, la blusa, arrugada, bajo la mesa, un
calcetín de hombre que no reconoce en el peldaño de la escalera al
segundo piso. Mosqueado, muy mosqueado, sube los peldaños. Todo su
cansancio ha desaparecido. Ya no piensa ni en la cervecita ni en la
ducha. Las sienes le retumban. Los celos, la ira comienza a germinar
en algún punto debajo del ombligo pero se contiene. Es un hombre
racional, sosegado, hecho y derecho y no quiere sacar conclusiones
que, seguro, se dice a sí mismo, son ridículas. Oye ruidos arriba,
crujidos de pasos en la madera. ¿Pero son pasos? Sigue subiendo. Las
manos le sudan, se afloja el nudo de la corbata y se trastabilla en un
peldaño. Ahora los sonidos son más leves, parecen susurros. No dice
nada pero los tímpanos parecen a punto de reventar de la presión de
las venas enterradas en sus sienes. Los dientes apretados y la mano
derecha aferrada al maletín como si fuese su asidero a la vida, la
cuerda que le salve del abismo en que está cayendo. Llega a la puerta
de la habitación desde la que salen los sonidos y sin esperar entra.
Adentro están su mujer y un hombre que no conoce. Están totalmente
desnudos, salvo el hombre, que tiene puesta la pareja del calcetín que
vio en el suelo al entrar. La mujer está encima del hombre,
moviéndose, en pleno acto sexual. Ni siquiera la entrada de su marido
la hace detenerse, aunque su pareja se queda paralizada al ver al
esposo; la boca abierta formando un perfecto canuto y los ojos como
platos. El marido, lívido, no sabe qué hacer. Siente que se marea, la
habitación da vueltas a su alrededor. Finalmente, grita: "Manuela,
exijo una explicación; quiero la verdad". La mujer, que hasta ahora no
había dejado de moverse y jadear, al escuchar esto se para, se gira
lentamente, sin prisa como si hubiese estado esperando este momento
hace mucho tiempo y, sonriendo, le dice: "Braulio, decide qué
prefieres, porque las dos cosas no te las puedo dar".

Después de tanto cavilar, reflexionar, imaginar, elucubrar, pensar y
sentir todo se soluciona en un segundo. La belleza del momento queda
subsumida en la realidad de la vida. Tantos años para que una flor
brille y queda segada en un microsegundo. Aunque tenga razón. ¿La
verdad o una explicación? ¿Merece la pena la reflexión?

CUATRO HORAS PARA UN MINUTO (Y UNA DE AGENTES)

No es el título de una película, aunque lo parezca. Cuatro horas es el
tiempo que tardé en ir y volver a Santa Mónica para un casting. Dos
horas de ida (dos buses) y dos horas de vuelta (otros dos buses). Salí
de casa a las 11 menos cuarto y llegué al casting a la 1 menos cuarto
pasadas. Entré y en un minuto más o menos me despacharon. Me comí un
par de trozos de pizza, un brownie y me cogí el autobús de vuelta
hacia la 1 y cuarto aprox. Cuando llegué a mi destino eran pasadas las
3 y cuarto. Cuatro horas para 1 minuto. No comment.

(Y hoy 50 dólares para 5 minutos de entrevista con una agente. Como no
llegaba en metro he cogido un taxi. Entre lo del taxi, el autobús de
vuelta y un café y bollo que me he tomado antes de la entrevista, una
pasta. Encima la agente ni se enteraba de que tenía una cita acordada.
Me ha dado medio largas hasta que no me afilie al sindicato (hasta que
no haga equis trabajos no me puedo afiliar). No "puede" justificar el
esfuerzo que tendría que poner en mi si no es capaz de "ganar dinero
conmigo", me ha dicho. A la geta. Y luego, al despedirme, me da un
abrazo ????? Aquí NADIE da abrazos, y mucho menos a alguien a quien
conoces por primera vez Y por tema de negocios, mucho menos. Menuda
mala espina me da. Hay que andar más al loro...

QUENTIN TARANTINO Y CIMARRON

El otro día, después del rodaje del corto me fui a casa, llamé a un
colega, cenamos y nos fuimos a ver Cimarrón al cine donde durante el
día había rodado el corto. Cimarrón es un Western épico con Glen Ford
de prota y Maria Schell, fantástica. Pues bien, Quentin Tarantino se
sentó en la fila delante mía (me tuve que mover de asiento porque
además de ser muy alto tiene un cabezón respetable, con una cabellera
totalmente descuajeringada que ocupa un amplio espectro de territorioa
aéreo, lo que difculta considerablemente la visión para cualquiera de
mi tamaño que se encuentre detrás). No sólo eso sino que se levantó al
empezar la peli y se compró un botellón de refresco y un paquetón de
palomitas (aquí aunque pidas el tamaño pequeño te dan un potrollón de
material: la epidemia obésica no es por un tema de genes no, es porque
la peña tragaldaba todo lo que pillan. Y si encima todo tiene sal y
azúcar para parar el Transiberiano, pues...). Bo, el caso es que Q.T.
es un tío superjatorrra y majo y apareció para presentar Cimarrón y un
montaje de trailers de películas de Glen Ford que estuvo delicioso. Un
verdadero privilegio el tener la oportunidad de que un cinefanático
como Q.T. prepare ese montaje, que duró bastante, unos 20 minutos o
más, con trailers preciosos de películas que yo nunca había oído. Una
delicia cinematográfica y un lujo. Y encima Cimarrón, y Maria Schell,
espectacular. Día redondo, dondo.

Thursday, April 10, 2008

RODAJE DE CORTO Y TRAILER DE PRIMERA PELI

El lunes pasado rodé un corto que se titula REALITY CHECK. Estuvo
dirigido por dos cineastas nóveles en su primer proyecto propio. Me lo
pasé muy bien. Tengo un papel muy majo, no protagonista pero sí
importante. No voy a decir más, pero estuvo muy bien, muy profesional.
Lo curioso es que desde el primer casting que hice pensé que me
gustaría trabajar con estos dos. Luego me llamaron para una segunda
prueba, lo que en el argot se llama "callback" (llamada de vuelta,
literalmente), y también les debí de gustar porque me llamaron para
darme el papel. Ya veremos cómo queda. Su intención es de presentarla
en festivales y tal. Ya os iré contando si la cosa sale bien. El
rodaje tuvo lugar en un cine histórico de Los Angeles, uno de los
viejos clásicos, bastante envejecido pero con un programa de pelis
clásicas espectacular. Acabamos de rodar a las 6 y pico y tuvimos que
recoger todo—y un rodaje tiene mogollón de maquinaria— para dejar el
cine limpio para la sesión, que empezaba a las 7 y 20: programa doble
de Glen Ford con la "Pistola más rápida" y "Cimarrón" (más sobre esto
y Quentin Tarantino en otro posting).

Además, acaba de salir el trailer de mi primera peli celulódica,
dirigida por Alvaro de Armiñán. Se titula Open Graves. No aparezco en
el trailer pero mi secuencia sí se ve, o sea que creo que me habrán
mantenido.

Wednesday, April 2, 2008

SECRETOS

"Secretos" es el nombre de la telenovela hispana que estuve rodando el
pasado viernes. ¡Menuda experiencia! Un desbarajuste total. Zelako
mobida. Si no fuera políticamene incorrecto diría que aquello parecía
una merienda de negros. Todo el mundo mandaba menos quien tiene que
mandar, que es el director. Ya me dio mala espina cuando me hicieron
ir el miércoles para "una prueba de vestuario y hablar con el
director". Esto está en cascristo de la frontera de mi casa. Y en
mitad de mi búsqueda de piso, trabajos pendientes...hice un hueco y
fui para allá. Un esfuerzo porque pagaban poquísimo encima, pero todo
sea por la profesionalidad. Total, que llego allí, nadie me espera, me
hago notar y al final me llevan donde el director, un chaval venezola,
majo, que me dice que todo está bien, que venga el viernes a rodar. Me
dice que me traiga un par de trajes. (¿No iba yo a que me hicieran un
prueba de vestuario?). Le digo que no tengo (que se busquen la vida,
pienso). Estamos hablando de una cadena de televisión que es muy vista
aquí, que ganan pasta por publicidad y tiene unas instalaciones
importantes. Cuatro duros, me hacen ir para nada y encima quieren que
ponga yo el vestuario. No comment.

Ya me fui escocido por el tiempo pérdido. El viernes, como un clavo,
estoy allí a las 9 de la mañana, la hora asignada. Empieza a llegar
gente, nos sientan en un sofá: un chaval mexicano que tiene un papel
pequeño, una chica latina, muy guapa, que tiene otro papel, una
jovencita rubia mexicana-rusa que no abre la boca y no mira a nadie a
los ojos. Nos maquillan ligeramente mientras llegan los miembros del
equipo. Mientras no hacemos nada más que esperar, reirnos un poco con
la latina (Denisse) y el chaval mexicano, Jorge. En un momento me
llevan a elegir el vestuario. Después de caminar por unas catacumbas
de camerinos, estudios y nosequés, entramos en la habitación de
vesturario: cerrada con llave, sin ventanas, abarrotada de trajes y
ropa. Dentro hay una chica morena planchando. Debe ser la encargada.
Supongo que no trabajará las 8 horas en aquella madriguera-zulo. No
tiene trajes. Solución, usar los de uno de los presentadores de la
cadena. Dicho y hecho. Me elijo yo mismo dos trajes, tres camisas y
tres corbatas. Esa fue mi prueba de vestuario. Estaba de punta en
blanco. Como para ir a cenar con Schwartzenneger.

Subimos arriba, coloco la ropa en una de las sillas y al poco aparece
una piba con unas gafas de sol de supermosca, de esas que parecen de
esquiar, y más silicona que Ana Obregón. Yo entonces no lo sabía pero
acababa de entrar Telenovelatrix. Aquí me encuentro en un conflicto
porque, por un lado somos compañeros de profesión y no me gusta
criticar a mis colegas porque sé lo duro e injusto que puede ser esto.
Por otro lado, su comportamiento era tan alucinante que, como
observador —y como profesional, no me cabe duda— merece algún
comentario. Lo que más me llamó la atención fue la total libertad y
desenfado con la que se movía durante el rodaje: paquí, pallá, movíl
arriba, móvil abajo...tacones pom, pom. Ella cortaba las escenas, se
ponía a hablar por el móvil. Paraba, se iba, venía...Y todos poco más
o menos esperándole a ella. Miraba a la cámara, cortaba las escenas,
quería hacer la misma escena dos veces porque eran parecidas y se
había estudiado una pero no la otra; no se trajo —ni tenían, pero ella
es fija en la serie por lo que eso ya lo debía saber— ropa para sus
escenas...Decía a los otros actores qué tenían que hacer, hablaba por
el movil mientras rodaba SU escena. En fin, algo espectacular.
ESPECTACULAR de presenciar. He oido historias de divas pero claro,
aunque no esté bien el divismo, la gente de lo que lo he oido por lo
menos eran estrellas. Pero esta mujer no es ninguna estrella, ni mucho
menos. Y luego, lo que me alucinaba era que nadie le decía nada. Todo
el mundo mirando. El dire le echó un medio rapapolvo por el tema de la
ropa y del guión pero el tipo es un buenazo y tampoco se puso más
serio. Hasta cierto punto es normal porque él es un mandado y ella es
una de las fijas. En fin.

Esto como observación psico-sociológica. Desde el punto de vista
meramente actoral me lo pasé de cine. Tenía el papel de un abogado
repelente que se cepilla a sus clientas a cambio de sus servicios de
abogado. No hay escenas de cama, no, pillines. Pero son todas escenas
en las que hago de malo malón. Me lo pasé de cine, sobre todo a medida
que avanzábamos y me iba soltando. Muy divertido. Claro, es una
parodia de todo, no es un personaje sutil. La única emoción o
sentimiento que tenía era el de la lascivia sexual. La bondad, maldad,
tristeza, alegría, empatía, odio, etc. todo eso no existen en mi
personaje. Sólo un sentimiento. Sexo aprovechado. Ha, ha. Pero es lo
que es, todos lo aceptamos así y nos divertimos. Y el dire me felicitó
efusivamente al final. Y yo me quedé a gusto. En general, bonita
experiencia por todo por lo divertido y por lo menos divertido. Buen
día. Y como no me mataron, a lo mejor, aunque lo dudo, mi personaje,
Alberto P. vuelve...

MUCHAS COSAS

Muchas cosas han pasado estas dos últimas semanas. Disiculpad por la
falta de emails en algunos casos o la mayor o menor parquedad en
otros. No he tenido casi tiempo ni para respirar. No sé si me acordaré
de todo lo que ha ocurrido, pero lo intentaré porque, al fin y al
cabo, mi intención cuando inicié el blog fue ir dejando rastro de lo
que me ocurría para compartirlo con la gente que me quiere. Un poco
como vía de contacto, otro para compartir y expresar para no sentirme
tan solo y otro poco para, en la medida de lo posible, contribuir a la
inspiración de todos y cada uno de nosotros.

Jekyll y Hyde. La historia de un tipo que transforma completamente su
personalidad de un momento a otro. Eso es en cierta manera lo que le
pasó a mi compañero de piso la semana pasada. De una persona
hiperamable y totalmente abierta se convirtió en alguien vengativo y
manipulativo. Palabras gruesas pero ciertas. La realidad de cada uno
siempre es más compleja y tiene muchos colores y nadie normal es
siempre majo ni siempre un sinvergüenza. Lo más decepcionante y lo que
realmente me descolocó fue el resentimiento que tenía acumulado y que
afloró cuando él vio que no iba a conseguir lo que deseaba (que me
quedara). La impresión que me dejó fue que todo había valido con tal
de camelarme para quedarme en el apartamento (y no verse obligado a
buscar a otra persona). Cuando eso no funcionó, llegó el huracán. En
fin, complejas somos las personas. Lo que sí veo con algo más de
claridad es que hay mucha gente confundida. Este hombre ha ido
marcando las muescas de todas las cosas que "ha hecho por mi" desde
que llegué a Los Angeles. Pero él cuenta esas muescas al contrario que
los goles en competición europea, que fuera de casa valen doble: para
este hombre sus goles valen triple, mientras los míos apenas valen un
mísero cuarto. Eso se llama de muchas maneras: visión-embudo; paja en
el ojo ajeno pero no la viga en el propio; falta de contacto con la
realidad; cara dura; mentira pura y dura y muchas otras maneras de
describir el fenómeno. Es posible que todo fuera fruto del calentón.
Pero de cualquier forma muestra bastante infantilidad porque con 47
tacos a tus espaldas, como tiene este hombre, hay que saber dominar la
lengua...y ser un poco más sincero en la vida cotidiana. ¿Tanto
sonreirme y enrollarse conmigo para luego decirme barbaridades sobre
lo malo que soy? Lo que no entiendo es si yo soy tan malo como él
decía, ¿por qué tenía tantas ganas de que me quedara? Hummm.

Tóxico.

En fin. Se acabó. Le di las gracias, un par de regalos preciosos (un
libro grande de historia USA, magnífico, una colección de DVDs de una
serie muy famosa) y otro regalo que es demasiado largo de contar y me
fui.

Y ahora estoy aquí, en mi nuevo piso. Es un loftillo con balconcete en
un bloque con unas instalaciones bastante buenas. Me mudé el lunes con
mi amigo Brady (músico). De momento me estoy adaptando (todavía huela
la pintura!) y acostumbrando. Tuve suerte que una chica japonesa que
vivía en el piso de arriba se vuelve a Japón y me ha dado varias
piezas de mobiliario, porque yo no tengo nada. También he pillado una
cómoda antigua, preciosa, que estaba tirada en una esquina del garage
del edificio. Y el supervisor del edificio (una especie de portero con
más poderes) me ha prestado un colchón de aire hasta que compre una
cama o la japonesa me dé su colchón (se muda el día 20 de abril, o sea
que me va dando cosas sobre la marcha, lo último el 18 o 19). Con
tanto gasto como llevo, hay que mirar estas cosas. Así que estoy
prácticamente asentado. Me queda comprar las sábanas, cacharros de
cocina, tachuelas para colgar mis lienzos (¡bien!), y poco a poco,
algún sillón o así. Tengo un mogollón de espacio en el medio que no sé
si dejarlo libre o poner algo. Veremos. De momento sin tele. Y no la
echo de menos. De momento. Bueno chavalada, me tengo que ir a la ducha
y luego a hacer esas compras. (Ah, y también flores para dar calorcete
a la casa). Abrazos.

Friday, March 28, 2008

TELENOVELATRIX

Un pequeño anticipo de un posting que quiero colocar en los próximos días con las últimas situaciones que me ha tocado sufrir —y en algún caso— disfrutar estos días. De momento, hoy he rodado mi primera telenovela en otro idioma diferente del euskera (Goenkalejira). "Secretos" es una telenovela popular en LA para el mercado hispano. Vaya aventura. Mucha tela que contar, pero de lo mejor ha sido una de las actrices principales (bueno, creo que es de las principales). Cielos, qué diva. Colombiana. Una pedorra de calibre 45. Telenovelatrix. Aunque también podría llamarla Siliconatrix. Continuará.