Sunday, October 25, 2009

CRÓNICAS ANGELINAS DE FICCIÓN

Empalmo con la I-110 hacia el sur en el nudo de carreteras del norte
del Downtown. Tengo que estar despierto porque es muy fácil meterse en
la I-5, o en la I-101, y acabar en el valle de San Gabriel, o sea en
casacristo de la frontera de mi destino. (Aunque si el azar me llevara
allá quizás mi destino sería precisamente ése, pero no es hora de
filosofar, ya me entiendes). Hace mucho calor y el sol del mediodía
me cae encima como una espada quemada. Menos mal que funciona el aire
acondicionado de mi Toyota negro. Tras un minuto de duda compruebo
que las señales, efectivamente, marcan la dirección correcta: un punto.

Al ser sábado, el tráfico no es muy intenso y los seis carriles de la
autovía se encuentran fluidos; en poco tiempo llegaré a Torrance, una
de las localiades del extrarradio sur de Los Ángeles. La hora del
encuentro son las 2 de la tarde y, por una vez, voy sobrado de tiempo.
No sé si será el efecto osmótico de haber vivido tanto tiempo en el
país del tiempo es oro, o un aspecto oscuro de mi personalidad que
aflora preferentemente aquí. Lo cierto es que en España siento que
tengo más tiempo y me apresuro menos, mientras que en Los Ángeles me
convierto en un malabarista con siete bolas en el aire —y un par de
teas.

Pero hoy no. Hoy voy bien. He hecho un par de compras por la mañana,
he regresado a mi apartamento de Koreatown, duchita, preparar la
maleta y al coche a la 1 pm. Considerando que el ordenador me dice que
la duración estimada del viaje —si no me equivoco de autovía— es de 23
minutos, voy bien. De lujo.

Son casi la 1:30 cuando tomo la salida hacia Redondo Beach. Por el
camino he ido dejando un paisaje inexpresivo de cemento e hileras de
vallas publicitarias. Las avenidas Van Ness y Manhattan Beach tampoco
se escapan del guión angelino de almacenes, restaurantes baratos y
comercios de planta aderezados con palmeras importadas en algún
momento entre 1900 y 1950 (vamos, que no son oriundas de Los
Ángeles). Al final llego a mi destino (el conocido; el otro ya
veremos); El Camino College, en la avenida Crenshaw. Después de dar
una vuelta por una calle que circumvala el campus de este centro de
enseñanza superior descubro el supuesto punto de encuentro: el parking
del auditorio. El calor azota de plano; si estaciono al sol y me quedo
en el coche (no hay ningún sitio donde ir) me puede dar un síncope. La
policía del campus patrulla; al cruzarse conmigo, dos gendarmes me
saludan desde detrás de sus gafas de sol; por el color de sus pieles
son hispanos. Son las 2 menos cuarto cuando encuentro un espacio a la
sombra de una de las palmeras inmigradas. Es el único punto de sombra
del parking. Al ser sábado, y mediodía, no hay nadie. Menos mal.

(Continuará).

Monday, October 19, 2009

DOMINGO

Domingo, dominguete, dominguín, dominguero,
hoy no fue tristón ni aburrido, como es tradición:
primero basket, gimnasio, luego audición,
y viaje a Venice Beach en mi buga rockero.

Cenita fresca, hamburguesa guapa
batucada de noche, aquí en la playa
samberas bailantes, que vaya y que vaya
como venga la poli, a ver quién se escapa.

Hablo con Noor, una chica líbano-inglesa
productora y directora, como yo artista
es la historia de LA, que no por muy vista
es menos real, luminosa, y a veces espesa.

Mañana bajo a San Diego a ver el gran partido
San Diego Chargers contra Denver Broncos
a divertirse y gritar, a quedarnos toíto roncos
un par de horas +-, calculo que tengo de recorrido.

Y pacabar unas palabras de triste homenaje
al crak que murió y nos dejó sin respiración:
se apagó Montes, genial mago de televisión.
Se te echará de menos, Andrés. Gracias y buen viaje.

¡Jugón!






Thursday, October 15, 2009

CÓMO LLUEVE

Cómo en Euskadi. Hemos pasado cuatro días que parecía el Goierri
profundo esto. O sea, que como en casa.

Como en casa menos en el plano logístico, porque allí, al estar en
casa de mis padres, todo lo doméstico lo tengo hecho, pero aquí ha
sido llegar y tener diez mil fuegos que apagar —o que encender—. Por
ejemplo, no tenía gas, por lo que la compañía local ha tardado una
semana en darme servicio. Resultado: una semana sin agua caliente,
cocina ni calefacción. Además me andan cambiando la instalación
eléctrica, o sea que sin luz en la habitación. La puerta del garage
está cascada y los asientos del coche se despedazan. La radio funciona
sólo cuando está caliente —a su capricho, por supuesto. Y el
retrovisor de un lado brilla por su ausencia. Pero bien, el motor
funciona de maravilla (cruzo los dedos). Sumando pequeños problemas
técnicos, los mensajes de texto de mi móvil no les llegan a mis amigos
y los de ellos tampoco me llegan a mi. Afortunadamente tengo Internet —
menos ETB, cuya retransmisión no se ve, a pesar de que se lo he dicho
repetidas veces—.
En fin, todo esto en plan chascarrillo de buen humor. Ya empieza a
salir el sol y hace un atardecer precioso. Me voy a ver la película
"Nashville" de Robert Altman. Mañana Reservoir Dogs de Tarantinovitch.
Y hace un par de semanas se estrenó en el Sci-Fi Channel la peli Open
Graves, con mi debut televisivo en un canal nacional estadounidense.
Papel pequeño pero profundo. La paradoja es que la peli se rodó en
Bizkaia.

Bueno banda (a ver si os animais alguno a dejar un comentario, para
que sepa que no escribo al vacío). Agur.

Monday, October 12, 2009

DE VUELTA EN LOS ANGELES

Aquí estamos, de vuelta tras mi periplo casero, que ha estado muy
bien. Me ha servido para desconectar, pensar y recargar pilas. En su
punto, como un buen bacalao al pil-pil.

El aterrizaje, después de un viaje largo, largo, largo, está siendo
bastante bueno. De momento me lo tomo con calma porque el "choque
cultural" sigue siendo importante. Comer y dormir, aspectos
fundamentales de la recuperación. Aunque ayer domingo ya me di un
voltio por Chinatown. Entré en un templo budista muy chulo (parecía
una frutería de tanta fruta fresca que había en ofrenda) y me dieron
de comer gratis. Efectivamente, todos los domingos y fiestas de
guardar dan de comer gratuitamente a cualquiera que se acerque. Yo lo
hice por curiosidad, porque no es habitual ver una mesa alargada tipo
sociedad con gente comiendo en mitad de un templo, por muy budista o
muy en Los Ángeles que esté. Cuando pregunté a las mujeres que estaban
sirviendo (unas mamás chinas) me dijeron que si quería comer y, claro,
puestos a ello no me pude negar. Desde luego no era el Subijana chino,
pero entró bien el papeíllo. Bonita experiencia.

Y hoy me he entrevistado con un manager que me ha prometido que me va
ayudar en mi carrera. Como no cobra, salvo comisión por los curros que
me consiga, no hay nada que perder así que le he dicho que p'alante.
Me ha parecido un tío con bastantes ganas de funcionar bien; puede que
sea puro espeech. Pero si el no se lo curra no gana, así que una
cierta garantía de que va a esforzarse si hay. Veremos.

Tenía un rodaje para este sábado pero se ha pospuesto hasta el
siguiente —creo, porque el que llega el calendario o fuma mucho porro,
o tiene principio de Alzheimer de lo despistado que anda. Veremos
también si al final es el sábado u otro día.

Y poco más. Una cosa buena es que el coche me arrancó a la primera,
que no es poco. Ahora habrá que lavarlo, que el pobre parece un
sintecho sobre ruedas de tanto polvo que se ha acumulado sobre el capó
y bajo el capó.

Laster arte.

Monday, August 24, 2009

EN ARANTZAZU

Pero antes de tener que "sufrir" el peñazo de los veraneantes y sus
historias aburridas me pasé unos días maravillosos en Arantzazu. Ahí
van algunas fotos (es mi manera de compartir mi experiencia veraniega,
que para eso tengo blog. Pero estas fotos creo que son más
inspiradoras que oir a alguín hablar de cómo el buffet del hotel no
tenía jamón serrano. Y tal.)

EN BEASAIN

Ha pasado algún tiempo desde mi última actualización bloguística.
Estando de vacaciones en el terruño lo he dejado un poco de lado, como
todo lo que suena a Internet. Pero aquí estamos, tratando de revisar
mis correos y hacer algo de trabajo mientras ando por aquí antes de
volver a LA. Lástima que se esté acabando agosto y estén volviendo los
vacacionantes. Tengo a dos parejas en la mesa de al lado que me están
poniendo las orejas calientes con sus historias de vacaciones: el
típico relato aburrido y tortillapatatero de toda la vida, bueno desde
que nos hemos convertido en uno de los países más ricos y cultos de la
Tierra mundial. (Lo último es sarcasmo, aviso).

Sunday, July 19, 2009

SERPIENTE DE CASCABEL

El otro día vi de cerca una serpiente de cascabel y bastantes coyotes.
He empezado a hacer unas salidas de montaña en el parque Griffith, que
es un parque natural enorme en medio de la ciudad. Las salidas son en
grupo y están de cine. El otro día nos topamos con una serpiente de
cascabel en mitad de la pista. El jefe del grupo la ahuyentó con una
vara y el bicho se escabullo siseando y haciendo eses. Me fijé y
efectivamente, tienen una protuberancia en forma de espiral en la
punta de la cola, el cascabel dichoso. Luego, al acabar la marcha ya
de noche, nos encontramos con bastantes coyotes que bajan al parking
en busca de comida. No vi ningún correcaminos, mic mic. Todavía.

Y ayer vimos a un par de grupos majos, uno de Marsella y otro de
cubanos que tocaron una fusión muy guapa en los conciertos gratuitos
del California Plaza, en el centro de LA. Ahí va una foto del menda en
el descanso.

Hoy he hecho un casting para una peli. Me ha salido guapo y les he
gustado mucho. El tema es que como voy a estar ausente un mes entero
igual no les vale. O si; veremos. Por otro lado me han ofrecido un papel para otro
largometraje. Un papel pequeño pero sabroso. Nostamal.