Thursday, September 25, 2008

MÁS REFLEXIÓN SOBRE MERCADOS, POLÍTICA ETC.

Recuerdo perfectamente cómo a mediados de los 1980, pasamos de un
periodo glacial en la Guerra Fría a un calentamiento cuasi amoroso
entre USA y URSS. De estar al borde de otra "crisis de los misiles"
por el despligue balístico en Alemania del Oeste y la respuesta
soviética en Polonia a, de repente, una entente cordial que me dejó
perplejo. Me acuerdo de estar en la estación de Zumárraga esperando al
tren y leyendo El País y pensando esto mismo. ¿Pero hace dos días no
estábamos casi a punto de darnos de ostias nuclerares y ahora nos
dicen que las relaciones están mejorando? Y no había pasado nada
perceptible para que así fuera. Era como el libro 1984 de George
Orwell (curiosamente, las fechas a las que me refiero eran
aproximadamante esas, 1984-1986 creo). Ahí fue cuando empecé a darme
cuenta —aunque la certeza, más o menos, no la he tenido hasta más
tarde, de cómo nos manipulan, más o menos difusamente, desde las alturas. Y no me estoy
refiriendo a Dios. Recuerdo una miniserie en los 1970, Capitanes y
Reyes, donde al final se mostraba a un pequeño club secreto de
personas reunidas para tomar decisiones que iban a afectar al mundo.
Creo que entonces hablaban de crear una guerra entre USA y España (era
finales del siglo XIX). No es un concepto nuevo este de las élite
secretas que manipulan eventos. El financiero George Soros está
considerado como alguíen que hace dos décadas (no me acuerdo la fecha
concreta, podría ser más tarde) casi lleva a la ruina a Gran Bretaña
por apostar él solo contra la Libra esterlina y dejar al país,
mediante movimientos especulativos, temblando.

Pasó lo mismo poco antes del 11-S (y no me refiero a la teoría de la
conspiración sobre sus autores, que es muy interesante y da casi
terror creérsela). No quiero entrar ahí ahora. Me refiero
sobre todo a que la economí USA vivía el boom de las puntocom. Había
señales de cansancio económico y estaba claro que había una burbuja.
Pero lo que me llamó la atención de una manera clara fue cómo durante
el interim de la elección-designación del presidente USA después del
carnaval bananero de las papeletes de Florida (hubo un mes en el que
no había ganador y el Tribunal Supremo se arrogó la decisión), cada
uno de los candidatos empezó a hablar como si fuera ya presidente.
Pero Bush y sus esbirros (Cheney) se encargaron de repetir y repetir
que la economía estaba mal, muy mal, metiendo miedo a la gente hasta
que al final todo el mundo se lo creyó. Nunca he visto a un presidente (y mucho menos a uno que está en la antepuerta de serlo. Era como si estuvieran diciendo al país: "A lo mejor Al Gore ha obtenido más votos —que los tuvo— pero yo soy el adecuado para sacar al país del lodazal en el que YO os digo que nos vamos a meter". Lo que no decía era que el fondo privado de inversión en el que participa su familia, junto con los reales saudíes, hacía ya más de un año que había empezado a desinvertir en las puntocom) salir a la palestra ANTES de una crisis y decir que el país está en crisis. En la vida. Hasta entonces. Se podrá pensar que el hombre sabía lo que se avecinaba y estaba siendo buen servidor público al decirlo. Pero vistos los movimientos financieros y políticos de la época  (intervención inconstitucional del Tribunal Supremo, descalabro bursátil posterior, 11-S y política del miedo) sonaba más a eso, a una estrategia prefijada de atemorizar—para desde el poder hacer lo que beneficiaba a sus colegas oligarcas—que a una de informar y de dar confianza al país.

El caso es que ahora nos asustan con otra Depresión. Quizás sea verdad,
pero al final, esto huele a lo de siempre. Un puñado de élites
plutocráticas se han forrado durante años a costa de expoliar los
mercados y contaminarlos con dinero radiactivo. Y ahora se lavarán las
manos y se irán a casa con millones de dólares en compensación por los
"servicios" prestados (y nunca mejor dicho lo de prestados) y el común
de los mortales, contribuyentes, ahorradores, pequeños inversores etc.
se quedan a limpiar los restos de la francachela y a pagar por los
destrozos causados. Otro legado más del "Final de la Historia"
predicho por el tal Fukuyama, es decir, de la historia entre el modelo
soviet y el modelo Washing. Nos quedamos con éste y se nos están
derritiendo las túnicas de oro chapado con que nos vistieron el
santurrón que nos endilgaron.

Un monumental fraude a escala mundial.

Monday, September 22, 2008

CRISIS FINANCIERA

Pedazo crisis la que se vive en este país. La gente está bastante
acojonada pensando en lo que ha podido (y todavía puede) pasar.
Más de 20 años de desregulación, libre mercado a tutiplén, el
triunfo del capitalismo salvaje y avaricia a todos los niveles, incluyendo los
consumidores, o sea la gente de la calle, ha empezado a pasar factura.
Cualquiera que hubiera leido un poco de historia financiera sabía que
esto no podía seguir. Supuestamente hemos avanzado mucho como
sociedad, pero tanto como para erradicar las leyes más fundamentales
de la psicología y la economía, por no decir de la física, no. Es
decir, todo lo que sube, baja. Lo que se infla, llega un momento que
revienta. Y cuando la gente ve las barbas del vecino pelar, pone las
suyas a remojar. De cajón de madera. Pero las gafas de idem que nos
ponemos cuando las cosas parecen ir bien, pues eso, nos impiden ver. 
Mucho ladrón de cuello blanco, mucho especulador, mucho político pendenciero y mucho
periodista corrupto. Y mucha gente adormecida y autoconvencida de que
los millones poco más o menos que se regalan.

Una pasada. Hoy me he enterado de que hasta las propias financieras
hipotecarias falsificaban los documentos de los potenciales clientes
para poder darles MÁS dinero de préstamo e inflar sus carteras de
activos y, por supuesto, sus comisiones. Me lo ha dicho uno que
trabajó en la más importante y primera que se fue al carajo, Country
Wide. Escalofriante. A gente a la que apenas le llegaba para comprarse una
roulotte, les daban pasta para comprarse una mansión.  Y ahora no pueden pagar ni por el forro. (Y con esas hipotecas han hecho paquetes, los han titulizado, les han puesto un lazo y los han vendido como si fuera la ostia, cuando son incobrables. Y el que las haya comprado, que se busque la vida (muy mal, claro: un marrón incobrable en gran parte). Rapiña
espeluznante.

No sé lo que va a pasar. Por lo menos el Gobierno se ha puesto manos a
la obra para limpiar todos esos activos tóxicos. La cuestión que tengo
es qué pasa en España. ¿Están los bancos tan bien comparados con los
bancos USA como nos quieren hacer creer? Tengo mis dudas. Ojalá me
equivoque.

Sunday, September 14, 2008

PRIMER ANUNCIO

Hoy acabo de rodar mi primer anuncio y mi primer trabajo producido
profesionalmente en Los Angeles. Es un anuncio de Sony Ericcson para
difusión en Colombia, Perú y Ecuador. Ha estdo divertido y, la verdad,
que ha resultado muy fácil. Cansado, eso si. Un montón de horas
prácticamente de pie y repitiendo lo mismo. Pero el dire y los
productores se han quedado contentos y me han felicitado, o sea que
bien.Buena semana ésta; hace siete días, estreno del corto y hoy el rodaje 
del comercial. También he hecho un par de castings muy buenos, así que, por ese lado, contento. Todavía sigo en el mismo piso porque no he encontrado nada que me ilusione como para embarcarme en la embajada de mudarme. Sigo buscando, pero lo que no puedo hacer es paralizar todo como hice en agosto. El problema de ruido continúa, pero tanta búsqueda, tanta tensión y tanto sudor —literalmente, porque me he pasado agosto subiendo y bajando cuestas en bicicleta bajo temperaturas de más de 30 grados— también me ha enseñado, o como se quiera describir, a valorar las ventajas de lo que tengo y a cobrar más perspectiva sobre un montón de cosas que ahora no tengo ganas de explicar. Como se dice, la experiencia es la madre de la virtud. Pues eso. No me conformo con lo que no me siento a gusto, pero hay que ir palante, sin bloqueos. 

Nota peliculera. Recomiendo la película Crash para quienes no la hayais
visto; ganó el oscar en 2005 y no la había visto, pero es excelente.

Zaindu eta ondo ibili!

Sunday, September 7, 2008

ESTRENO

El viernes se estrenó SALT OF THE SEA, el corto que hice en julio. Se
puede decir que fue mi primer estreno en Los Angeles, y fue
ilusionante. El corto estaba producido por la Escuela de Cine de Nueva
York, rama LA, y se estrenó junto con otros cortos elaborados por los
estudiantes como trabajo de fin de proyecto. El nivel medio fue muy
alto, y algunos fueron excelentes. Creo sinceramente que el mío estuvo
entre los mejores y mi trabajo me ha dejado muy contento. Estoy muy
contento porque me veo muy bien. Y con lo autocrítico y autoexigente
que soy yo, decir eso es mucho. El corto en sí es bueno, con cosas de
mucha calidad (la música es excelente) y, en general, es u proyecto
muy sólido. No diría que es brillante pero sí muy bueno. O sea, que me
sentí actor, y me ha ayudado a seguir palante. Con lo que cuesta
mantener la fuerza y la confianza en uno mismo en esta industria
cuando no se trabaja (o sea, el 95% del tiempo), este tipo de cosas
son las que te dan vidilla.

Wednesday, September 3, 2008

BUSCANDO PISO

Podría ser el título de una película. Suena aburrido pero, si te metes
en el meollo es francamente divertido. Realmente nunca sabe uno dónde
puede encontrar experiencias catárticas, esas que te transforman y te
hacen ver la vida de forma absolutamente distinta. (Hay que tener
cuidado también con esto de las catarsis, no sea que le hagan a uno
ver la vida completamente diferente, pero a peor; de estas cosas nunca
hablan los entendidos, pero supongo que será posible). En fin, no sé
si es la valeriana que me he tomado o la adrenalina producto de volver
a escuchar los dulces trinos de los críos que vuelven a mi vecino
colegio, pero me he puesto a escribir para mi últimamente
abandonadillo —que no olvidado— blog. Espero que los dos o tres que lo
leeis me disculpéis y sigáis leyéndolo de vez en cuando. Gracias.

Siguiendo con lo del piso. El caso es que llevo casi un mes buscando
piso—apartamento— por todo Los Angeles. Al principio con tranquilidad,
luego con ansiedad, en algún momento con desesperación; y ahora con
simple y puro nerviosismo, por momentos salpicado de autohumor y de
cierto esfuerzo por quitarle drama al tema, o ver lo positivo a esta
situación tan tensa. Por ejemplo, el ejercicio físico: no tener coche
y ser Los Angeles un pequeño océano de cemento, me ha permitido
recorrerme todo el norte de la ciudad en bicicleta y ponerme realmente
en forma, con mención especial a mis piernas; si en algún momento he
visto con preocupación la incipiente aparición de algún pliegue de
piel (acaba de sonar el timbre, campana o lo que sea el instrumento
enojoso ese que emplean para dar la entrada a la escuela: son las 7:57
am)...(otra vez: para que os hagáis una idea, la campana es como un
despertador de aquellos antiguos, con las dos bolas arriba y el
martillete golpeándolas compulsivamente, pero 50 veces más grande,
claro). Bueno, sigo. Decía que los plieguecillos de piel que me habían
empezado a salir en las piernas —la edad no perdona— se han ido. Puro acero.
Fuera pellejo. Hay que anotar que todo el norte de LA está construido sobre colinas ondulantes, y hay unas subidas y bajadas hermosísimas, como unos picos y valles semipirenáicos.

O sea, que un beneficio de buscar piso por aquí es la forma física.
Otro es el moreno. A pesar de que me tengo que poner protector solar
(SPF 30-45) todos los días sólo para salir a la calle, el astro rey no
deja de hacer su trabajo y luzco un tono epidérmico similar a los de
nuestros queridos ciclistas (marca "albañil" incluida). Dicen que la
luz y el ejercicio aumentan la serotonina; yo debo tener serotonina
hasta en los cartílagos de las orejas.

Otra cosa buena es que conoces a gente. De todo tipo y condición.
Tanto la gente que tiene el piso y te lo muestra —a veces son los
dueños, otras veces son los gerentes del edificio (una especie de
portero/encargadado/policía/ejecutivo), otras son otros vecinos a
quienes les han endilgado el trabajo, y otras veces no hay nadie,
coges la llave de debajo de la alfombrilla —te han dicho por email que
está allí— y lo ves tú solo. En general, la gente con la que me he
encontrado es maja; la mayoría quieren realmente alquilar el piso y
son amables y se les nota ilusionados —¿ansiosos?—por que alguien lo
coja. Otros creen que te hacen un favor sólo por mostrártelo, como
este tipo al que telefonee y me dijo que le llamara más tarde y que
"si estaba por el barrio" ya me lo enseñaría: este tío, seguro que no
es el propietario. O sea, que me he hecho un máster.

También aprendes, o recuerdas, que el dinero —y su expresión malsana,
la codicia— se convierten en dios, por encima de personas o
situaciones. Lo digo por por casos como el de esas personas que
quieren alquilar verdaderos antros, madrigueras de comadreja por
precios insultantes, haciendo caso omiso a cualquier sentido de la
vergüenza y de la decencia. Oferta y demanda, dicen. Si alguien paga
es porque puede. La falacia del mercado. No sólo en España hay
miserables —o descarriados— especuladores. Aunque también estoy viendo a
gente que baja sus precios o sus alquileres, y otros que piden precios
relativamente decentes

Calculo que entre una cosa y otra habré echado el ojo a más de 50
unidades. Y sigo, porque todavía no he encontrado algo que me ofrezca
la tranquilidad de saber que no me va a pasar lo mismo que cuando vine
aquí, que después de ver este sitio varias veces no caí en la cuenta —
y el "manager" no me aclaró que los colegiales no sólo están fuera
berreando —como es normal que hagan los críos, por otra parte— durante
1 hora de recreo más o menos, sino que están todo el puñetero día,
entre una cosa y otra.

Y en esas estamos. Total, que tengo que decidir si volver a quedarme
aquí al menos un mes más y pagar la renta, jugármela estos tres días
que me quedan hasta cumplir la fecha de salida que le di a mi
"manager" (6 septiembre) y arriesgarme a que lo alquile antes de que
yo encuentre nada, o lanzarme a la desesperada de aquí al viernes y
encontrar algo. No me gusta esto porque al andar de prisa puedo acabar
con una situación similar a la que estoy. Y si no me meto prisa, a lo mejor a un hotel. 

Más valeriana.

En fin, nadie dijo que sería fácil. Otro día elucubraré sobre el
concepto de trabajar para poder trabajar en tener la opción de
trabajar para trabajar en lo que quiero. No es nada fácil. A lo mejor
también vosotros os sentís así. Se admiten comentarios. Igual si
compartimos experiencias, a todos se nos hace la nuestra un poco más
llevadera.

En otro orden de cosas, por lo menos el viernes se estrena el último
corto que hice en el Egyptian Theatre, un cine muy famoso de
Hollywood. Casi ni me acuerdo de que vine aquí para desarrollarme como
actor. Pues, sí. A ver si es el primero de otros muchos proyectos.
Inshalá.

Brazos abiertos.

Tuesday, August 19, 2008

SIGO AQUÍ

Hola, hace tiempo que no escribo nada en el blog pero eso no significa
que lo haya abandonado. Ocurre que tengo la cabeza en otras cosas,
como conseguir trabajo y cambiar de apartamento—otra vez, sí.
Septiembre se acerca, y con ello la perspectiva de aguantar el
horroroso ruido e hiperbullicio diario y a todas horas de la escuela
de al lado. Ante esa perspectiva, y muy a mi pesar por el enorme
desgaste emocional y físico que supone —tercera mudanza en 8 meses,
sin contar con la desgarrante salida de Zumarrga y el viaje emigratorio
—, tengo que buscarme un sitio en el que no me pase 3/4 del día con
los hombros subidos a las orejas por el zarataje de afuera. Además,
como el dinero no crece en el jardín, por muy angelical que sea éste,
tengo que empezar a buscar algo que complemente, y mucho, lo que gano
traduciendo el ancla roñada de traducción que me até al cuello hace 5
meses. Me encantaría escribir aquí sobre papeles magníficos y trabajos
con actores maravillosos. Espero y confío, quiero confiar, en que ese
momento llegue. Por ahora, toca fregar suelos. Saludos.

Tuesday, August 5, 2008

ANTES DE IRME A LA CAMA

Afuera cantan los grillos; dentro, una polilla perdida se choca sin cesar contra la pantalla del ordenador. Es noche cerrada y las estrellas brillan con particular vigor en el cielo de Nuevo México. Llevo aquí como diez días y me voy el jueves, de vuelta a LA. Vine con el objetivo de descansar, reflexionar y cobrar insipiración, todo ello para darme fuerzas de cara al nuevo ciclo que comienza en Los Ángeles. El silencio me ha llegado hasta los huesos y los pájaros que se acercan hasta mis pies al caer el sol, mientras hacen cola para avituallarse en los platos que colgamos de los arbustos, han sido, sin saberlo, compañeros fieles durante estos atardeceres. Quiero pensar que algo habré aprendido, que algo habrá penetrado en mi interior que me permita enfocar con brío y optimismo la tarea ante mí. Es más un deseo que una certeza. Siento ganas de crear, de desarrollar y extraer mi talento artístico pero noto también una especie de nudo o de remolino que me confunde, cansa y, al final, paraliza. Por eso he decidido escribir esto ahora. Por primera vez en bastantes días tengo ganas de escribir y de componer algo en el papel. No será mucho pero quizás sea suficiente para prender la mecha que me empuje a seguir. En estos momentos el alma me pide más la introspección que la extroversión; el cielo abierto que las paredes; el silencio que las palabras; las velas que las bombillas; la tierra seca que el agua del mar; el sol que la lluvia; el viento que la calma chicha; la serenidad que la celeridad; los árboles que (mucha) gente. El blanco de estas nubes majestuosas, que el azul platino sin más. Mañana, veremos.
Lamy, NM